Dos veces al año, cientos de personas acuden a la Catedral de Palma para presenciar el ‘Vuit de la Seu’, el Ocho de la Catedral.
En los días de San Martín (11 de noviembre) y la Candelaria (2 de febrero)—fechas equidistantes respecto al solsticio de invierno—los primeros rayos de sol atraviesan el rosetón principal del templo y su reflejo se proyecta, perfectamente alineado, bajo el rosetón opuesto, creando la figura de un ocho luminoso.
La Catedral ha denominado a este espectáculo el ‘Festival de la Luz‘. No obstante, el evento depende en gran medida de las condiciones meteorológicas. Si el cielo está nublado, el efecto se ve notablemente atenuado. Con entrada gratuita, el público acude en masa con sus cámaras listas para inmortalizar el instante.
Aunque se trata de un fenómeno que ha existido por siglos, antaño no solía captar demasiada atención. Una iniciativa de la Sociedad Balear de Matemáticas a mediados de los años noventa impulsó su divulgación, la cual no ha cesado de incrementarse desde entonces.