La estación de London Bridge fue evacuada temporalmente el lunes por la tarde tras recibirse informes sobre un pasajero que actuaba de manera sospechosa en un tren procedente de St Albans. El incidente tuvo lugar aproximadamente a las 18:30, un horario en el que la estación suele estar abarrotada de viajeros que regresan a casa tras su jornada laboral. Agentes de la Policía de Transportes Británica (BTP) respondieron con celeridad, deteniendo el tren a su llegada y desalojando parte de las instalaciones para permitir una investigación controlada.
A los pasajeros que ya se encontraban en los andenes o dentro del vestíbulo de la estación se les indicó que abandonasen el edificio, mientras que aquellos que viajaban en servicios que se aproximaban fueron retenidos en el exterior o redirigidos por otras rutas. Los trenes que operaban a través de London Bridge, especialmente los servicios de Thameslink, sufrieron retrasos, cancelaciones y desvíos mientras los agentes llevaban a cabo sus comprobaciones.
La evacuación, aunque breve, añadió una tensión considerable a un ya saturado horario de tráfico vespertino. Los viajeros utilizaron las redes sociales para expresar tanto desconcierto como frustración, si bien muchos reconocieron la necesidad de actuar con prudencia ante la denuncia de comportamientos preocupantes.
Respuesta policial y procedimiento de búsqueda
Los agentes actuaron con rapidez para evaluar la amenaza potencial y restablecer la seguridad.
La Policía de Transportes Británica confirmó que acudió a la estación tras un informe sobre un hombre en el servicio de St Albans del que se creía se estaba comportando de forma sospechosa. Tras su llegada, los agentes realizaron un registro exhaustivo del tren y de las áreas relevantes de la estación. También trabajaron para identificar al individuo descrito en el reporte.
Tras la búsqueda, la policía confirmó que no se halló a nadie que coincidiese con la descripción ni se descubrió ningún objeto sospechoso. Posteriormente, se declaró la estación como segura y los servicios se reanudaron poco después. La BTP subrayó que la decisión de evacuar se tomó únicamente como medida precautoria, con el fin de priorizar el bienestar del público viajante.
La elevada sensibilidad ciudadana en materia de seguridad sigue a un incidente separado y ampliamente divulgado ocurrido ayer en Cambridgeshire, donde un ataque con arma blanca dejó varias personas heridas. Aunque ambos eventos no guardan relación, la evacuación de London Bridge se produjo en un momento en el que la preocupación por la seguridad pública ya estaba exacerbada, lo que contribuyó a una respuesta rápida y cautelosa.
Impacto en los viajeros y servicios de transporte
La disrupción subraya la vulnerabilidad de los grandes nudos ferroviarios ante incidentes repentinos.
London Bridge es una de las estaciones de intercambio más concurridas del Reino Unido, y cualquier perturbación en este punto neurálgico suele tener efectos rápidos y generalizados. Durante la evacuación, los trenes fueron detenidos a las afueras de la estación, desviados por rutas alternativas o cancelados por completo. Los servicios de Thameslink, en particular, experimentaron retrasos significativos, con pasajeros siendo redirigidos a Blackfriars, Waterloo y otras estaciones cercanas cuando fue posible.
Aunque la disrupción resultó inconveniente, la reacción rápida y estructurada de la policía y el personal ferroviario enfatizó la priorización de la seguridad pública. Muchos viajeros finalmente expresaron alivio de que la situación se hubiese gestionado con diligencia y de que no se hubiese identificado ninguna amenaza.