OpenAI ha firmado un contrato de 38.000 millones de dólares con Amazon para acceder a su infraestructura de computación en la nube. Esto forma parte de una serie de alianzas importantes que la startup está realizando para asegurar capacidad de computo.
En 2025, la creadora de ChatGPT ha firmado acuerdos por valor de más de un billón de dólares con Oracle, Broadcom, AMD y el gigante de fabricación de chips, Nvidia. Este último acuerdo reduce su dependencia de Microsoft.
Como parte del acuerdo de siete años, OpenAI tendrá acceso a los procesadores gráficos de Nvidia para entrenar sus modelos de inteligencia artificial.
El trato se produce después de una reestructuración profunda de OpenAI la semana pasada, que la convirtió en una entidad con fines de lucro y cambió su relación con Microsoft para otorgarle mayor libertad operativa y financiera.
“Escalar la IA de vanguardia requiere una capacidad de computo masiva y confiable”, dijo Sam Altman, cofundador y CEO de OpenAI.
“Nuestra asociación con AWS [Amazon Web Services] fortalece el ecosistema de computo que impulsará esta próxima era y llevará la IA avanzada a todos”, añadió.
El acuerdo refleja la enorme demanda de potencia informática proveniente del creciente interés en la IA, y la prisa de OpenAI por asegurar los recursos que necesita.
OpenAI, que popularizó la IA con el lanzamiento de ChatGPT en 2022, había dependido de Microsoft durante años. Ambas empresas tenían un acuerdo exclusivo hasta enero de este año.
Este primer acuerdo de OpenAI con AWS marca su último alejamiento de Microsoft hacia fuentes diversificadas de potencia de computo.
“El acuerdo con AWS muestra que OpenAI considera que su camino al liderazgo depende de obtener acceso a tanta capacidad de computo como sea posible”, dijo Kim Forrest de Bokeh Capital Partners.
Sin embargo, OpenAI no ha sido rentable, ya que gasta mucho para liderar el desarrollo de la tecnología de IA. Resultados trimestrales de Microsoft la semana pasada indicaron que OpenAI perdió 12.000 millones de dólares solo en el último trimestre.
Tras el anuncio del acuerdo, las acciones de Amazon alcanzaron un máximo histórico, añadiendo 140.000 millones a su valoración.
Las principales empresas de IA han estado invirtiendo unas en otras, creando una red compleja de acuerdos que ha llamado la atención de los reguladores. OpenAI está en el centro de esa red.
En respuesta a esta ola de acuerdos, ha habido especulación sobre una posible burbuja de IA. Sam Altman reconoció que “los préstamos para inversión son sin precedentes”, pero también dijo que “el crecimiento de los ingresos de las empresas también es sin precedentes”.
Han llegado advertencias del Banco de Inglaterra y del Fondo Monetario Internacional, así como de Jamie Dimon de JP Morgan, quien dijo que “el nivel de incertidumbre debería ser mayor en la mente de la mayoría de la gente”.