Portugal endurece las normas de ciudadanía, duplicando el período de residencia para los solicitantes.
Crédito: justit, Shutterstock
El Parlamento de Portugal acaba de aprobar una controvertida ley de ciudadanía que podría tener consecuencias significativas para miles de expatriados, inversores y residentes a largo plazo que planeaban obtener la nacionalidad portuguesa en los próximos años.
La reforma, aprobada el 28 de octubre de 2025, duplica el tiempo requerido para optar a la ciudadanía – de cinco a diez años. Además, introduce nuevos requisitos, como una prueba de conocimientos cívicos y normativas más estrictas en cuanto a los antecedentes penales.
Para muchos extranjeros que consideraban a Portugal como una de las vías de acceso a la ciudadanía europea más asequibles, este cambio supone un duro golpe.
Lo Más Leído en Euro Weekly News
Diez años para la ciudadanía: qué cambia y a quién afecta
La reforma aprobada constituye una de las mayores modificaciones de la ley de nacionalidad portuguesa en décadas.
Según las nuevas normas, el período mínimo de residencia legal para solicitar la ciudadanía aumenta de cinco a diez años para la mayoría de los solicitantes. Los ciudadanos de países de lengua oficial portuguesa (CPLP) y los nacionales de la UE enfrentarán un plazo reducido de siete años.
Pero eso no es todo – existen otros ajustes importantes.
La cuenta atrás para la elegibilidad comenzará ahora desde la fecha de emisión de la primera tarjeta de residencia, no desde la fecha de presentación de la solicitud inicial. Para muchas personas, este cambio por sí solo podría retrasar sus plazos por meses, o incluso años.
Además de acreditar un dominio del portugués de nivel A2 – que se mantiene inalterado – los solicitantes deberán superar una nueva prueba de conocimientos cívicos sobre cultura, legislación e historia de Portugal. También tendrán que declarar formalmente su compromiso con los principios democráticos, aportar pruebas de estabilidad financiera y demostrar que no están sujetos a sanciones de la UE o la ONU.
La reforma también elimina la vía de ascendencia sefardí, que había concedido la nacionalidad portuguesa a decenas de miles de descendientes de judíos expulsados de la Península Ibérica siglos atrás.
Otra nueva cláusula permite la pérdida de la nacionalidad en casos de condena por delitos graves, si bien los detalles se establecerán posteriormente en legislación secundaria.
Aún no es ley: pendiente la decisión del Presidente
Aunque la reforma ha sido aprobada por el Parlamento, aún no ha entrado en vigor.
El siguiente paso recae en el Presidente de Portugal, quien dispone de hasta 20 días para:
- Firmar la ley y promulgarla,
- Devolverla al Parlamento con observaciones, o
- Solicitar su revisión ante el Tribunal Constitucional.
Si la ley se remite al Tribunal – una medida que muchos expertos jurídicos consideran probable – los magistrados dispondrán de 25 días para evaluar si partes de la reforma vulneran la Constitución.
Hasta que este proceso concluya, la norma actual de cinco años sigue aplicándose a las solicitudes de ciudadanía ya presentadas.
Esta incertidumbre ha sumido a muchos expatriados e inversores en un limbo, sin saber si sus solicitudes presentes o futuras se regirán por la normativa antigua o la nueva.
Titulares del Golden Visa: qué cambia y qué permanece
Para los poseedores del Golden Visa portugués, es importante señalar que esta reforma no afecta a sus derechos de residencia. El Golden Visa mantiene su vigencia, y los residentes bajo este programa pueden seguir renovando sus permisos, viajar libremente por el espacio Schengen y reagrupar a familiares.
Lo que sí cambia es el acceso a la ciudadanía. Una vez la ley entre en vigor, los titulares del Golden Visa – al igual que el resto de residentes – deberán esperar diez años en lugar de cinco para poder solicitar la nacionalidad.
Si usted ya ha presentado su solicitud de ciudadanía y esta se encuentra completa y formalizada, debería tramitarse conforme a la ley vigente. Pero si aún no la ha presentado, o si su expediente está pendiente e incompleto, podría quedar sujeto al nuevo régimen una vez la ley entre oficialmente en vigor.
Los expertos legales muestran especial preocupación por esta ausencia de una “cláusula grandfather” clara, lo que podría dejar a algunos solicitantes atrapados entre ambos sistemas.
A pesar de los cambios, aún hay un aspecto positivo: todavía puede solicitar la Residencia Permanente tras cinco años. Esta condición otorga estabilidad a largo plazo y permite a los residentes mantener sus derechos sin necesidad de residir permanentemente en Portugal.
La tarjeta de Residencia Permanente tiene una validez de cinco años, es renovable y sólo requiere el nivel A2 de portugués – sin nuevas obligaciones de inversión o estancia física.
Esto significa que tras cinco años, los titulares del Golden Visa pueden:
- Solicitar la Residencia Permanente,
- Retirar o modificar su inversión si lo desean, y
- Continuar avanzando hacia la ciudadanía bajo el nuevo y más extenso plazo.
Expertos jurídicos plantean dudas de constitucionalidad
La reforma ha generado una amplia crítica por parte de abogados de inmigración, inversores y académicos, muchos de los cuales argumentan que la ley podría ser inconstitucional.
Su principal preocupación reside en la ausencia de protecciones transitorias. Sin una cláusula clara que salvaguarde las solicitudes ya en trámite, miles de residentes que planificaron sus inversiones y estancias a largo plazo basándose en la regla de cinco años podrían ver sus planes truncados de la noche a la mañana.
Algunos analistas jurídicos prevén que el Presidente remitirá la ley al Tribunal Constitucional, tanto para clarificar sus implicaciones retroactivas como para determinar si la extensión del requisito a diez años se ajusta a los principios legales de Portugal.
También crece el debate sobre si las nuevas pruebas y declaraciones podrían tornar el proceso excesivamente gravoso, disuadiendo potencialmente a residentes cualificados e integrados de solicitar la nacionalidad.
De momento, las próximas semanas serán decisivas. La decisión del Presidente y el potencial fallo del Tribunal determinarán si la reforma avanza según lo previsto o se enfrenta a nuevos retrasos.
Por qué importa la nueva ley de ciudadanía de Portugal para expatriados e inversores
La ley de ciudadanía portuguesa ha sido tradicionalmente una de las más acogedoras de Europa, especialmente para expatriados, jubilados e inversores que buscan establecerse en la UE.
Al extender el período de espera a diez años, el país se aproxima a la media europea, pero a un costo – se arriesga a socavar la confianza de los inversores y a reducir el atractivo de las rutas de residencia por inversión como el Golden Visa.
Los próximos meses revelarán si esta reforma marca el inicio de una nueva era de mayor control – o si Portugal, ante la creciente presión de su comunidad de expatriados, decide suavizar el impacto.
Hasta entonces, se recomienda a los solicitantes buscar asesoramiento legal y mantenerse informados conforme la ley avanza en sus etapas finales.
Permanezca atento a Euro Weekly News para más noticias de Portugal.