El jefe del servicio de seguridad de Ucrania, Vasyl Malyuk, declaró el viernes que Ucrania ha atacado aproximadamente 160 refinerías, estaciones de bombeo y otras instalaciones de la industria petrolera rusa desde que empezó el año.
En septiembre y octubre, fueron atacadas 20 instalaciones, dijo el director del servicio de inteligencia SBU en Kiev. “Estas incluyen seis refinerías de petróleo, dos terminales petroleras, tres almacenes de crudo y nueve estaciones de bombeo,” según citó la agencia de noticias Interfax-Ucrania a Malyuk.
Según los cálculos de Malyuk, al mercado ruso le falta aproximadamente un quinto de los productos petroleros que necesita. Dijo que las capacidades de procesamiento de petróleo se han reducido en un 37%.
Los cálculos de expertos en la industria petrolera también llegan a cifras más o menos iguales.
Malyuk explicó que Ucrania se enfoca en la economía petrolera rusa porque esta financia la mayor parte del presupuesto de defensa de Rusia.
Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky pidió sanciones para otros 340 buques de la llamada flota fantasma. Estos barcos se usan para exportar petróleo ruso mientras evitan las restricciones existentes. Zelensky estimó que Rusia podría tener un total de más de 1.500 de estos barcos bajo diversas banderas.