ANDALUCÍA OCCIDENTAL se encuentra sumida en el caos tras verse azotada por lluvias torrenciales, inundaciones y una sucesión de violentos temporales de viento.
La agencia estatal de meteorología (AEMET) declaró la alerta roja para la provincia de Huelva, la más afectada, mientras que Sevilla y zonas del interior permanecen en alerta naranja.
La alerta máxima se activó en la madrugada del miércoles ante la previsión de precipitaciones extremas de hasta 60 mm en una hora y más de 120 mm en doce horas.
Hacia el mediodía, se sucedían escenas dramáticas a lo largo de la costa occidental.
Calles de Mazagón, localidad costera a unos 20 km al sur de la ciudad de Huelva, se transformaron en ríos cuando las riadas anegaron la Avenida Conquistadores; mientras, Almonte amaneció parcialmente inundado tras el desbordamiento de las alcantarillas.
Las autoridades locales advirtieron de que “el sistema de alcantarillado ya no da abasto” y que, si la lluvia persiste, “se convertirá en un problema grave”.
En Gibralén, un pequeño pueblo del interior situado a unos 15 km al norte de la capital onubense, se cree que un tornado fue el causante de los destrozos registrados en sus calles.
Varios vídeos difundidos en redes sociales muestran terrazas destrozadas, tejados dañados y escombros esparcidos por las vías después de que testigos describieran un “viento rugiente” que arrasó la zona en cuestión de minutos.
Incluso el campus de El Carmen de la Universidad de Huelva sufrió inundaciones relámpago, con lo cual los servicios de emergencia tuvieron que auxiliar a estudiantes que quedaron atrapados cuando los aparcamientos y pasarelas desaparecieron bajo el agua.
Protección Civil de Andalucía ha confirmado numerosas salidas por inundaciones, caídas de árboles y daños causados por el temporal en toda la provincia.
La Junta envió alertas masivas ES-Alert a los móviles de los residentes de la costa, instando a la población a permanecer en sus domicilios y evitar los desplazamientos innecesarios.
Más al este, el frente tormentoso se desplaza ahora hacia Sevilla y Málaga, donde siguen activas las alertas naranja por fuertes lluvias, rachas de viento intensas y posible formación de trombas marinas frente al litoral.
Los meteorólogos califican este episodio como una de las tormentas otoñales más intensas de los últimos tiempos, originada por la colisión de un profundo sistema atlántico con una masa de aire cálido y húmedo sobre el Golfo de Cádiz.