Profesores por un Israel Fuerte declaró que “la academia israelí no puede servir como un refugio para personas que difunden libelos de sangre contra su propio país”, condenando fuertemente la publicación de Hairston.
El Colegio Tel Hai condenó la publicación, ahora editada, que hizo la profesora titular Dra. Ilana Hairston en el segundo aniversario de la masacre del 7 de octubre. En ella afirmaba que Israel, al igual que el Tercer Reich, había perdido su derecho a existir.
El colegio declaró en un comunicado que las palabras de Hairston no representan al Colegio Tel Hai en su conjunto, y destacó que apoya con orgullo a sus estudiantes reservistas y a las fuerzas de seguridad de Israel.
“Así como el Tercer Reich perdió su derecho a existir, Israel también lo ha hecho”, decía la publicación ya editada. “De la misma manera que los asesinos y violadores tienen derecho a existir en la cárcel, los líderes israelíes tienen derecho a una condena de por vida entre rejas.”
Hairston también escribió en su post, condenando a Israel por su “horrible” trato a los activistas detenidos de la flotilla y detallando las supuestas palizas y amenazas que sufrieron los activistas.
Más condenas a la publicación de Hairston
La organización Profesores por un Israel Fuerte, una entidad sin fines de lucro dedicada a “promover la seguridad y el carácter judío del Estado de Israel”, según su sitio web, ha condenado enérgicamente la publicación de Hairston.
“La academia israelí no puede servir de santuario para individuos que difunden libelos de sangre contra su propio país. La libertad académica no es un permiso para calumniar, incitar o denigrar al estado y al pueblo judío”, dijo la organización.
“El fenómeno de los profesores que hablan en contra de Israel y siguen enseñando sin problemas, como si fuera una posición legítima, debe terminarse. Cualquier persona que compare a Israel con el Tercer Reich o questione su derecho a existir ha perdido su derecho a enseñar en una institución pública.”
La organización continuó, haciendo un llamado al Ministro de Educación Yoav Kisch y al Consejo de Educación Superior para que establezcan pautas que distingan entre “libertad de pensamiento y libertad para calumniar”, y para que otorguen a las instituciones la capacidad de tomar acciones disciplinarias necesarias, incluyendo la suspensión, contra profesores que usen sus plataformas para “actuar en contra del estado”.