Aunque los gobiernos europeos endurecen sus políticas migratorias, algunos estados sobresalen más que otros en la integración de los recién llegados, según un nuevo estudio.
Pese al endurecimiento de las normativas de inmigración, Suecia es el país de la UE con las políticas de integración más robustas, de acuerdo con un estudio del Migration Policy Group, un grupo de reflexión con sede en Bruselas.
El Migration Policy Group ha establecido el Índice de Políticas de Integración de Migrantes (MIPEX) para evaluar cómo los países apoyan la integración. El índice contempla ocho áreas políticas que afectan a los nacionales de terceros países: acceso al mercado laboral, educación, sanidad, residencia permanente, reunificación familiar, participación política, ciudadanía y leyes antidiscriminatorias. Cada área abarca diversos indicadores.
“En esencia, la integración se fundamenta en el principio de igualdad de oportunidades para todos… En este contexto, el acceso equitativo a derechos y servicios con barreras mínimas se considera un pilar fundamental de la integración y se refleja en puntuaciones MIPEX más elevadas”, señala el informe más reciente.
‘Tantos obstáculos como oportunidades’
El índice revela que, en conjunto, la política de integración en la UE ha estancado en los últimos años. Obtuvo una puntuación de 54 sobre 100, un leve aumento de 0,8 puntos en comparación con 2019.
“Esto significa que, en promedio, las políticas de los países crean tantos obstáculos como oportunidades para que los inmigrantes participen y se establezcan en su nuevo país de acogida”, afirma el informe.
“En toda la UE, los migrantes suelen disfrutar de derechos básicos y cierta seguridad a largo plazo, pero no de igualdad de oportunidades”, señala Başak Yavçan, coautora del informe y Directora de Investigación del Migration Policy Group.
“Los datos muestran avances paulatinos en educación y lucha contra la discriminación, pero un preocupante retroceso en el acceso a la ciudadanía y la participación política”, añadió.
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Suecia a la cabeza
Suecia (86), Finlandia (84) y Portugal (83) son los países con la puntuación global más alta, seguidos por Bélgica, España, Luxemburgo y Alemania. La mayoría de los países de la UE se encuadran en la categoría ‘medianamente favorable’, mientras que Letonia (36), Lituania (37), Bulgaria y Eslovaquia (39) cierran la clasificación.
Los países de Europa Central y del Este tienden a tener políticas de integración menos favorables que los de Europa Occidental (una puntuación media de 44 frente a 63).
Suecia tiene una puntuación global de 86 sobre 100, aunque la autora admite que el análisis se basa en datos de 2023, previos a los recientes cambios normativos en residencia permanente y ciudadanía.
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El país destaca especialmente en legislación antidiscriminatoria (100), educación (93), acceso al mercado laboral (91) y residencia permanente (90), mientras que obtiene calificaciones más bajas en reunificación familiar (71).
“Posteriormente, Suecia ha presentado dos propuestas para una legislación más estricta en naturalización y mercado laboral. Para la ciudadanía, la propuesta de 2024 exige a los solicitantes acreditar un modo de vida honesto, autosuficiencia económica y un periodo de residencia mínimo más prolongado. Su plena implementación está prevista para junio de 2026, por lo que aún no se había promulgado ni durante la evaluación ni durante la redacción del informe y sigue pendiente de aprobación parlamentaria”, explicó la Dra. Yavçan.
“El otro cambio concierne a los criterios de permisos de trabajo. Este elevaría el salario mensual requerido para obtener un permiso de trabajo del 80 al 100 por ciento de la mediana, aunque también introduce cambios positivos respecto a las tarjetas azules”, añadió. Pese a los recientes retrocesos, el informe muestra que varias políticas en Suecia se mantienen en el extremo superior del índice.
Legislación antidiscriminatoria
Con una puntuación total de 64, España destaca en legislación antidiscriminatoria (100), acceso a la sanidad y residencia permanente (75), mientras que el acceso a la ciudadanía (30) sigue siendo débil.
“En España existe una muy buena ley antidiscriminatoria de 2022 que abarca educación, protección social y organismos de igualdad sólidos.
“Existe un currículo escolar que refleja la diversidad, y también en las políticas de mercado laboral, todos los inmigrantes, no solo los comunitarios, tienen igual acceso al empleo, al autoempleo, al apoyo general al empleo y a la seguridad social.
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“También hay una nueva ley que crea una vía legal para llegar y buscar empleo. Las personas pueden llegar para formación profesional, para un máster o dentro de un programa de aprendizaje permanente y, al finalizar estos cursos, se les concede un plazo para buscar trabajo. España también utiliza estos programas para regularizar a migrantes en situación irregular”, señaló la Dra. Yavçan.
Alemania obtiene 61 puntos en el índice, destacando en acceso al mercado laboral (81), políticas antidiscriminatorias (70) y el recién mejorado acceso a la ciudadanía (67), pero con resultados menos favorables en reunificación familiar (42).
Italia (58) presenta su mejor desempeño en acceso a la sanidad (79), legislación antidiscriminatoria (78), residencia permanente y acceso al mercado laboral (67), mientras que su puntuación es muy baja en participación política (25).
Francia (56) también alcanza sus puntuaciones más altas en antidiscriminación (79) y acceso a la ciudadanía (70), mientras que posee políticas menos favorables en reunificación familiar, educación (43) y participación política (45).
Dinamarca y Austria obtienen menos de 50 puntos (49 y 47, respectivamente). En Dinamarca, las políticas de reunificación familiar (25) y residencia permanente (42) son muy restrictivas y recibieron la calificación más baja de toda la UE. En comparación con otros Estados miembros, Dinamarca también se sitúa baja en ciudadanía (41) y políticas antidiscriminatorias (51), mientras que desempeña mejor en acceso al mercado laboral (65).
“En Austria, lo que lastra la puntuación es el acceso a la nacionalidad (13), ya que es realmente difícil naturalizarse como nacional de un tercer país”, afirma la Dra. Yavçan. En este ámbito, Austria ocupa el penúltimo puesto entre todos los países de la UE.
Otras áreas débiles para la integración son la participación política (20) y la reunificación familiar (36), pero “un área donde Austria lo hace considerablemente mejor es la sanidad (81), seguida de la educación y unas políticas de movilidad laboral no tan deficientes”, agregó.
La participación política, el área más débil
Por tipo de política, los países tienden a tener medidas favorables en antidiscriminación (con una puntuación global de 78), residencia permanente (61) y acceso al mercado laboral (55), mientras que las áreas más débiles son la educación (50), el acceso a la ciudadanía (44) y, especialmente, la participación política, que incluye derechos de voto y de candidatura (37).
Según el informe, el ligero progreso de los últimos años ha estado impulsado principalmente por avances en educación, mercado laboral y políticas antidiscriminatorias, mientras que la situación ha empeorado en ciudadanía, residencia permanente y participación política.
Los nacionales de países no comunitarios pueden presentarse como candidatos y votar en elecciones locales en seis países de la UE (Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos y Suecia), pueden votar bajo restricciones importantes (por ejemplo, tras cinco años de residencia, mediante procedimientos de registro especiales o solo en ciertos municipios) en nueve países de la UE, y pueden afiliarse a partidos políticos sin restricciones en 17 países de la UE.