España implanta el nuevo Sistema de Entrada/Salida de la UE en el Aeropuerto de Madrid-Barajas.
Crédito: Ivan Marc, Shutterstock
España ha comenzado oficialmente a utilizar el nuevo Sistema de Entrada/Salida (EES) de la UE – un control fronterizo de alta tecnología diseñado para sustituir los sellos de pasaporte por verificaciones digitales.
Y todo comienza en el Aeropuerto Adolfo Suárez Barajas de Madrid, donde los pasajeros procedentes de fuera de la UE, incluidos los viajeros británicos, serán los primeros en probarlo.
Tras años de retrasos, el EES se implanta finalmente en el Espacio Schengen a partir de este domingo, 12 de octubre, aunque no estará plenamente operativo en todas partes hasta abril de 2026. El sistema se instalará gradualmente en aeropuertos, puertos y pasos fronterizos terrestres de toda la UE.
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¿En qué consiste el nuevo sistema y cómo funcionará en España?
En el Aeropuerto de Madrid, ya hay instaladas y listas 48 terminales de autoservicio. El nuevo proceso podría asemejarse un poco al facturación de un aeropuerto — solo que aquí, todo se centra en el registro biométrico.
A los pasajeros no comunitarios se les solicitará que escaneen su pasaporte, se tomen una fotografía facial y faciliten cuatro huellas dactilares (de su mano derecha). Una vez recopilada, esta información se almacena en una base de datos central de la UE, accesible para los agentes fronterizos de todos los estados miembros.
El objetivo es sencillo: agilizar y hacer más seguros los cruces fronterizos, al tiempo que se lleva un control más exhaustivo de quién entra y sale. Las autoridades afirman que, una vez registrados los datos del viajero, los futuros desplazamientos serán mucho más rápidos – pues su identidad ya constará en el sistema.
Se pretende que el proceso sea intuitivo, siguiendo una serie de preguntas similares a las que formularía un agente fronterizo: dónde se aloja, cuánto tiempo permanecerá en la UE, si dispone de un seguro médico y si cuenta con fondos suficientes para su viaje.
Si la máquina detecta una discrepancia o un problema técnico, el pasajero será derivado a una inspección manual realizada por los agentes de la Policía Nacional presentes en el lugar.
¿Por qué lo implanta la UE ahora?
El Sistema de Entrada/Salida lleva años en desarrollo como parte de la iniciativa ‘Fronteras Inteligentes’ de la UE, propuesta inicialmente en 2016. Sus principales metas son reforzar la seguridad fronteriza, combatir el fraude documental y controlar las estancias excesivas de manera más eficiente.
Las autoridades sostienen que contribuirá a abordar problemáticas como el terrorismo, la delincuencia organizada y la inmigración ilegal, al mismo tiempo que reemplazará al anticuado sistema de estampación de pasaportes – que, según reconocen los funcionarios, resulta casi imposible de monitorizar con precisión.
El Ministerio del Interior de España asegura que el país está preparado para el cambio, habiendo invertido 83 millones de euros en modernizar su infraestructura y adecuar sus 81 puntos fronterizos oficiales de Schengen.
En una publicación compartida en X (antiguamente Twitter), el Ministerio del Interior de España difundió un vídeo mostrando el funcionamiento práctico del nuevo sistema de control fronterizo. Los viajeros se registran en las terminales y luego prosiguen por los tornos automatizados de pasaporte, conocidos como puertas ABC, para una segunda verificación de reconocimiento facial. Este doble paso ayuda a prevenir suplantaciones de identidad y fortalece la seguridad.
«Es posible que el proceso requiera algo más de tiempo la primera vez, pero agilizará notablemente los cruces futuros», explicó un portavoz del Ministerio del Interior. «Una vez almacenados los datos, los pasajeros podrán atravesar las fronteras con mayor rapidez y menos complicaciones.»
¿A quién afectará y qué cambiará para los viajeros?
El EES se aplica a todos los nacionales de países no comunitarios que entren en el Espacio Schengen para estancias cortas – es decir, visitas de hasta 90 días dentro de un periodo de 180 días. Esto incluye a británicos, estadounidenses, australianos y otros visitantes no pertenecientes a la UE.
Para los viajeros que necesitan visado, las huellas dactilares ya se recogen durante el proceso de solicitud, por lo que el EES solo capturará su imagen facial y los datos del pasaporte. Para aquellos exentos de visado —como los ciudadanos británicos— se recopilarán tanto los datos faciales como las huellas dactilares en el momento de la entrada.
Una vez desplegado por completo, el EES registrará automáticamente cada entrada y salida, así como los rechazos en frontera. Esto permitirá a las autoridades de la UE conocer con exactitud cuándo expira el límite de 90 días de un visitante y si ha excedido su periodo de estancia sin visado.
Hasta que el sistema esté completamente operativo, los viajeros seguirán recibiendo sellos en el pasaporte – pero estos pronto desaparecerán. Cuando el EES esté implantado en todas partes, los sellos físicos serán cosa del pasado.
La Policía Nacional de España seguirá encargándose de los controles fronterizos, mientras que la Guardia Civil mantendrá su responsabilidad en materia aduanera y fiscal.
Implementación gradual en Europa
Aunque Madrid está marcando el camino, el sistema no aparecerá en todas partes de la noche a la mañana. La implementación será paulatina, priorizándose los aeropuertos, seguidos de los pasos fronterizos terrestres y los puertos marítimos.
Algunos puertos españoles aún se encuentran en proceso de adaptación técnica, por lo que podrían transcurrir varios meses hasta que se implante en todos los puntos de entrada. La UE ha establecido abril de 2026 como fecha límite final para su plena aplicación en todos los países Schengen.
De momento, el objetivo principal es garantizar que los viajeros puedan adaptarse sin dificultades. En los aeropuertos, habrá personal de apoyo y agentes de policía disponibles para asistir a quienes no estén familiarizados con las terminales o el registro biométrico.
A pesar de la nueva tecnología, las autoridades enfatizan que se protegerá la privacidad y que todos los datos se almacenarán de forma segura en el sistema central de la Comisión Europea, accesible en tiempo real para todos los estados miembros de la UE.
Mientras el sistema inicia sus primeras pruebas reales en España, las autoridades confían en que inaugurará una nueva era de ‘fronteras inteligentes’ – más rápidas, seguras e interconectadas en toda Europa.
Pero, por ahora, quien aterrice en Madrid esta semana quizá debería dejar unos minutos extra entre el desembarco y la recogida de equipaje – porque el futuro del control fronterizo acaba de digitalizarse.