COMUNICADO OFICIAL
China esbozó el jueves nuevas restricciones a la exportación de tierras raras y tecnologías afines, ampliando así los controles sobre el uso de estos elementos críticos para una multitud de productos. Este movimiento se produce en vísperas de la reunión prevista para finales de mes entre el Presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping.
La normativa, divulgada por el Ministerio de Comercio, estipula que las empresas extranjeras deberán obtener una autorización especial para exportar cualquier artículo que contenga, incluso en mínimas trazas, elementos de tierras raras de origen chino. Asimismo, Beijing aplicará requisitos de permisos para la exportación de tecnologías vinculadas a la minería, fundición, reciclaje y fabricación de imanes de tierras raras.
China es responsable de aproximadamente el 70% de la extracción mundial de tierras raras y controla cerca del 90% de su procesamiento global. El acceso a estos materiales constituye un punto de fricción clave en las negociaciones comerciales entre Washington y Beijing.
A medida que Trump incrementaba los aranceles sobre un amplio abanico de importaciones chinas, Beijing ha intensificado los controles sobre minerales de importancia estratégica, generando preocupación por posibles desabastecimientos para fabricantes en Estados Unidos y otras regiones.
No quedó inmediatamente claro cómo planea China hacer cumplir estas nuevas políticas más allá de sus fronteras.
Estos minerales esenciales se emplean en una extensa gama de productos, desde motores a reacción, sistemas de radar y vehículos, hasta bienes de consumo electrónicos como ordenadores portátiles y teléfonos móviles.
Según el Ministerio de Comercio, las nuevas restricciones pretenden “proteger de manera más efectiva la seguridad nacional” y prevenir usos en “ámbitos sensibles como el militar” que se deriven de tierras raras procesadas o obtenidas de China, o de sus tecnologías asociadas.
Señaló que ciertos “organismos e individuos extranjeros” no identificados han transferido elementos y tecnologías de tierras raras chinas al exterior para aplicaciones militares u otros fines sensibles, causando “un daño significativo” a la seguridad nacional.
El anuncio de estas medidas se produce a escasas semanas del encuentro anticipado entre Trump y el Presidente Xi Jinping, programado para finales de octubre en el marco del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Corea del Sur.
“Las tierras raras continuarán siendo un componente fundamental de las negociaciones para Washington y Beijing,” comentó George Chen, socio de The Asia Group, en un mensaje por correo electrónico. “Ambas partes anhelan mayor estabilidad, pero persistirá un considerable ruido mediático hasta que los dos líderes, el Presidente Trump y Xi, logren concretar un acuerdo definitivo el próximo año cuando se reunan. Toda esta cacofonía responde a tácticas de negociación.”
En abril, las autoridades chinas ya habían impuesto restricciones a la exportación de siete elementos de tierras raras, poco después de que Trump revelara sus elevados aranceles a numerosos socios comerciales, incluida China.
Aunque los suministros siguen siendo inciertos, China aprobó algunos permisos de exportación de tierras raras en junio y afirmó estar agilizando sus procesos de autorización.