Presidente Andry Rajoelina designa a un general del ejército como Primer Ministro

El presidente de Madagascar, Andry Rajoelina, ha nombrado a un general del ejército como nuevo primer ministro. El objetivo es poner fin a las protestas lideradas por jóvenes contra su gobierno.

Rajoelina declaró que el país necesitaba un premier “capaz de restaurar el orden y la confianza de la gente” antes de designar al General Ruphin Fortunat Zafisambo para el cargo.

Este nombramiento ocurre poco después de que el presidente expresara temores de un intento de golpe de estado. La decisión marca una militarización significativa del gobierno y parece ser un intento de Rajoelina de asegurar el apoyo del ejército en un momento de tensión alta.

El movimiento de protesta, conocido como Gen Z Mada, rechazó el nombramiento del General Zafisambo y le dió a Rajoelina 48 horas para renunciar.

“Mientras Rajoelina siga en el poder, continuaremos la lucha”, dijo Gen Z Mada en un comunicado.

Las protestas comenzaron el 25 de septiembre, provocadas por la ira pública por los cortes recurrentes de agua y luz, y desde entonces se han convertido en un descontento más amplio por la corrupción, el alto desempleo y la crisis del costo de vida.

La semana pasada, Rajoelina destituyó al Primer Ministro Christian Ntsay, un civil, y a todo su gabinete en un intento de calmar a los manifestantes.

En una declaración en el palacio presidencial el lunes por la noche, Rajoelina anunció el nombramiento del General Zafisambo, diciendo que el primer ministro necesitaba ser “alguien limpio” y “listo para salvar a Madagascar”.

Hasta este nombramiento, el General Zafisambo era el director del gabinete militar en la oficina del primer ministro.

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La semana pasada, la ONU dijo que al menos 22 personas habían muerto y más de 100 resultaron heridas en las protestas, pero el gobierno rechazó estas cifras, describiéndolas como basadas en “rumores y desinformación”.

El lunes, las fuerzas de seguridad se enfrentaron con manifestantes en varias ciudades, mientras la agitación en la isla del Océano Índico entraba en su tercera semana.

Varios cientos de jóvenes, en su mayoría estudiantes universitarios, marcharon desde las afueras de la capital, Antananarivo, hasta el centro de la ciudad.

Un joven resultó herido y fue llevado al hospital tras los choques con las fuerzas de seguridad, que habían erigido barricadas, según informó la agencia de noticias AFP.

También hubo enfrentamientos en la ciudad sureña de Toliara y en la ciudad norteña de Diego Suárez.

El expresidente Marc Ravalomanana, junto con otros líderes de la oposición, ha salido en apoyo de los protestantes.

Le dijo a la BBC que el mayor problema con Rajoelina es que “no escucha”.

Ravalomanana añadió que el nombramiento del General Zafisambo “no hará ninguna diferencia”, ya que él ya había estado antes en la oficina del primer ministro y no pudo resolver la crisis que afecta a Madagascar.

Dijo que se opone a la intervención militar y que estaría dispuesto a volver al cargo si el pueblo lo deseaba.

Madagascar ha sido sacudida por múltiples levantamientos desde que obtuvo su independencia en 1960, incluyendo las protestas masivas en 2009 que forzaron a Ravalomanana a dimitir y llevaron a Rajoelina al poder.

Rajoelina gobernó por cuatro años y luego volvió al poder después de las elecciones de 2018. Estas protestas representan el desafío más significativo que ha enfrentado desde su reelección en 2023.

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A pesar de sus recursos naturales, Madagascar es uno de los países más pobres del mundo, con un 75% de la población viviendo por debajo del línea de pobreza, según el Banco Mundial.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), solo alrededor de un tercio de los 30 millones de habitantes de Madagascar tienen acceso a la electricidad.