Entonces, ¿en qué lugar se encuentra el feroz ataque de Sir Keir Starmer contra Nigel Farage entre los grandes discursos de los líderes laboristas en las conferencias del partido?
Un exministro le dijo a Sky News que la declaración de Sir Keir de que el Sr. Farage “odia a Gran Bretaña” estaba a la altura del abrasador ataque de Neil Kinnock contra la Tendencia Militante hace casi exactamente 40 años.
En Bournemouth, el 1 de octubre de 1985, denunciando a los Militantes de Liverpool de Derek Hatton, Kinnock declaró famosamente: “Les diré lo que pasa con las promesas imposibles.
“Empiezas con resoluciones inverosímiles. Luego se conservan en una dogma rígida, un código, y pasas los años apegándote a eso, anticuado, fuera de lugar, irrelevante para las necesidades reales.
“Y terminas en el caos grotesco de un ayuntamiento laborista – un ayuntamiento laborista – alquilando taxis para repartir por la ciudad avisos de despido a sus propios trabajadores.”
Sir Keir no es el primer líder laborista que enfrenta la posible amenaza de un desafío a su liderazgo, por supuesto. Los admiradores de Gordon Brown señalan su discurso de 2008 ridiculizando al posible retador David Miliband.
“Estoy totalmente a favor de los aprendizajes,” bromeó. “Pero este no es momento para un novato.” Los aliados de Brown afirmaban que se refería al joven líder conservador David Cameron. Pero nadie se lo creyó.
Otra buena ocurrencia de conferencia partidaria vino de Tony Blair en una pulla a su rival Brown en su canto del cisne de la conferencia del 2006, en un chiste sobre su esposa Cherie.
“Al menos yo no tengo que preocuparme de que se vaya con el vecino,” dijo el pronto a retirarse ganador de tres elecciones.
No era el líder, pero la mejor hora de John Prescott llegó en un discurso de la conferencia de 1993 cuando rescató al líder John Smith de la derrota en una votación crucial sobre implementar ‘un miembro, un voto’.
“Este hombre, nuestro líder, puso su cabeza en el bloque,” dijo sobre Smith. “Él ha puesto su cabeza ahí, ahora es momento de votar. Denos un poco de confiansa.”
Era el clásico Prescott: frases confusas, sintaxis torcida y gramática terrible. Pero ganó el día y lo impulsó al liderazgo adjunto del partido.
Allá por 1960, Hugh Gaitskell declaró famosamente: “Hay algunos de nosotros que lucharemos, y lucharemos, y lucharemos otra vez, para salvar el partido que amamos.”
Lo que muchos de estos discursos memorables – incluyendo el de Sir Keir – tienen en común es que fueron realizados cuando el líder del partido estaba en problemas y bajo amenaza de sus rivales internos.
Para muchos, su discurso de lucha probó ser un punto de inflexión. Sir Keir habló en Liverpool este año sobre una “bifurcación en el camino”. ¿Ayudará este discurso a que logre enderezar el rumbo?