La frase "Go woke, go broke" es muy popular ahora, especialmente entre algunos grupos políticos que critican películas mainstream por incluir valores progresistas. Por esto, piden boicots y se quejan. Películas como The Marvels, Charlie’s Angels, Ghostbusters (el reboot de 2016) y Elio de Pixar han sido atacadas por su enfoque en la inclusividad y diversidad. En algunos casos, parece que sus ingresos en taquilla se vieron afectados.
Pero, ¿esto es realmente verdad? Stephen Follows, un analista de datos cinematográficos, ha investigado cómo reacciona el público al contenido "woke" en el cine actual. Su estudio, presentado en el Festival de Cine de Zúrich, sugiere que no hay una regla general sobre el éxito de estas películas. De hecho, en géneros como el terror, deportes y musicales, el elenco diverso y las historias centradas en la identidad pueden tener un efecto muy positivo en el éxito comercial.
Sin embargo, Follows también concluye que las películas de gran presupuesto enfrentan riesgos si incluyen mensajes políticos muy obvios, lo que puede generar rechazo si la audiencia siente que el mensaje es más importante que la historia o los personajes. Cambiar personajes o narrativas ya establecidas, como en la serie de James Bond, conlleva un "enorme riesgo financiero". Según él, "reescribir el canon o los personajes establecidos es una de las señales más negativas para el rendimiento comercial".
Para su análisis, Follows usó una técnica de aprendizaje automático llamada "text embedding" en unos 4 millones de comentarios públicos, comparando las reacciones con estimaciones de rentabilidad. Después de analizar más de 10,000 películas, concluyó que no hay un patrón consistente de que los temas progresistas dañen la taquilla. Los problemas, dice, están en la ejecución: mensajes políticos muy forzados, cambios torpes en el canon o diálogos anacrónicos reducen la satisfacción del público y la rentabilidad.
El público de terror, que es más joven en promedio, es más abierto a las reinvenciones y menos resistente a los cambios. Películas como Candyman, el reboot de Halloween de 2018 y Evil Dead Rise muestran que las perspectivas centradas en la identidad y los repartos diversos a menudo aumentan el atractivo al añadir novedad.
En las categorías de deportes y música, películas como Creed III, Rocketman y A Star Is Born vieron fortalecido su desempeño comercial gracias a las "narraciones de identidad" y "temas inclusivos".
No obstante, las franquicias de gran presupuesto y larga trayectoria, como James Bond, enfrentan los mayores riesgos. Según Follows, alejarse del "canon central" tiene serias consecuencias financieras. El público reacciona mal cuando los cambios impulsados por la identidad se perciben como impuestos y no surgen de la historia o el personaje. Los riesgos aumentan cuando se hacen varios cambios a la vez. Cambiar solo la raza, género o nacionalidad de Bond ya sería arriesgado, pero combinar múltiples cambios lo hace peor. Esto representa una apuesta muy alta con miles de millones en ingresos potenciales en juego.