La Cantina de los Trabajadores del Aeropuerto de Palma que Nadie Quiere Gestionar

El comedor de personal del aeropuerto de Palma, clausurado desde marzo, difícilmente reabrirá en el corto plazo. La explicación subyace en un fallido proceso de licitación para su gestión. La autoridad aeroportuaria AENA ofreció la concesión por cero euros. No hubo postores. Y ello se debió a que quien se hiciese cargo del comedor se habría enfrentado a una deuda pendiente superior a los 400.000 euros solo en concepto de seguridad social.

La deuda es el legado de la compañía que ostentaba el contrato, Menins 96 S.L., que gestionó el comedor durante tres años. En la actualidad, inmersa en un concurso de acreedores, se sugiere que no había estado abonando el alquiler a AENA, quizá durante la totalidad de ese trienio.

Rubén Torres, administrador único de Menins, se defiende de las acusaciones alegando que todo está en manos del administrador concursal. Respecto a la idea de que la compañía había sido en la práctica un ocupante (por la falta de pago del alquiler), explica que la licitación, sujeta a revisión judicial, no incluía dicho alquiler. “La verdad es que me hubiera gustado continuar operando el comedor con precios razonables. Pero existían muchos intereses cuando se lanzó la licitación. Los tentáculos de AENA son muy poderosos.”

La representante sindical de los trabajadores del comedor, Soledad Vargas de UGT, estima que los 22 empleados adeudan un total de unos 70.000 euros en salarios impagados. Afirma: “Nadie quiere el comedor. A pesar de haber sido renovado recientemente, nadie lo quiere.”

En cuanto al resto de los trabajadores del aeropuerto, se ven obligados a pagar los precios aeroportuarios o a llevarse su propia comida y bebida. Vargas señala que en el comedor había bocadillos, “elaborados con mucho cariño”, por cuatro euros, y existía un menú por ocho euros.

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