El viernes, agentes de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) dispararon y mataron a un hombre cerca de Chicago después de que, al parecer, condujo su auto hacia un grupo de agentes.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional dijo que ICE intentaba arrestar al hombre, pero él se resistió y manejó en dirección al grupo. Un agente resultó arrastrado por su vehículo.
El agente, quien según el departamento temió por su vida, sacó su arma y disparó.
El conductor, Silverio Villegas-Gonzales, fue declarado muerto en el hospital poco después, según dijeron las autoridades.
Un comunicado indicó: “Durante un parada de tráfico, el sospechoso se resistió e intentó atropellar al equipo de arresto con su vehículo, golpeando a un oficial y arrastrándolo posteriormente mientras huía de la escena”.
El agente de ICE sufrió “heridas graves” en el incidente, pero se encuentra estable en el hospital.
El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que el Sr. Villegas-Gonzales tenía historial de conducir temerariamente y era un migrante indocumentado. Entró al país en “una fecha y hora desconocidas”, dijeron.
Un portavoz de la policía local de Franklin Park señaló que no estuvieron involucrados en el incidente.
El gobernador de Illinois, JB Pritzker, escribió en una publicación en línea: “Esta es una situación en desarrollo y el pueblo de Illinois merece una explicación completa y factual de lo ocurrido hoy para garantizar transparencia y rendición de cuentas”.
Franklin Park es un suburbio de aproximadamente 18,000 personas cerca del aeropuerto O’Hare, al noroeste de Chicago. Casi la mitad de su población es hispana.
Esta semana, oficiales de inmigración han aumentado las actividades de control en el área de Chicago por órdenes de la administración Trump.