Los observadores estelares disfrutaron de un “eclipse de sangre” durante un eclipse lunar total visible en Asia, así como en franjas de Europa y África.
Cuando el sol, la tierra y la luna se alinean, la sombra proyectada por el planeta en su satélite hace que esta adquiera un misterioso e intenso color rojizo, un fenómeno que ha maravillado a la humanidad durante milenios.
Las personas en Asia, incluidas India y China, estaban en mejor posición para presenciar el eclipse total del domingo, que tambien fue visible en el extremo este de África, así como en el oeste de Australia.
El eclipse lunar total duró desde las 17:30 GMT hasta las 18:52 GMT.
Los observadores en Europa también tuvieron una breve oportunidad de ver un eclipse parcial justo cuando la luna se alzaba en el crepúsculo, pero el continente americano se lo perdió por completo.
La luna adquiere ese tono rojizo durante los eclipses porque la única luz solar que la alcanza ha sido “refractada y dispersada a través de la atmósfera terrestre”, explicó Ryan Milligan, astrofísico de la Universidad Queen’s de Belfast, Irlanda del Norte.
Las longitudes de onda azules de la luz son mas cortas que las rojas, por lo que se dispersan con mayor facilidad al atravesar la atmósfera de la Tierra, declaró a la agencia de noticias AFP.
“Eso es lo que le confiere a la luna su característico color rojo sanguíneo”.
A diferencia de los eclipses solares, para cuya observación segura se requieren gafas especiales o proyectores de agujero, para disfrutar de un eclipse lunar solo se necesita un clima despejado y una ubicación adecuada.
El último eclipse total tuvo lugar en marzo de este año, mientras que el próximo ocurrirá en 2025.