Multitarea en la gasolinera: repostando mientras se usa el teléfono
Créditos: AYO Production, Shutterstock
La Dirección General de Tráfico (DGT) está aplicando con rigor una norma poco conocida que podría resultar muy costosa para los conductores. Si alguna vez has cogido el teléfono mientras repostabas, quizás deberías reconsiderarlo.
El error de 200 euros que cometías sin saberlo
Imagina la escena: estás en la gasolinera, llenando el depósito, y decides revisar tus mensajes o mirar las redes sociales. ¿Parece inofensivo, verdad? Pues según el Reglamento General de Circulación de España, todo lo contrario.
La ley es meridiana: el uso del teléfono móvil en las proximidades de los surtidores está terminantemente prohibido. ¿El motivo? Las estaciones de servicio se clasifican como zonas de alto riesgo debido a la posible presencia de vapores inflamables. La más mínima chispa procedente de un dispositivo electrónico podría desencadenar una tragedia.
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La DGT ha comenzado a imponer multas de hasta 200 euros por esta infracción, lo cual está pillando a muchos conductores por sorpresa. La norma no solo se aplica a hablar o enviar mensajes; incluye cualquier manipulación del dispositivo mientras el vehículo está junto al surtidor.
El peligro real que sustenta la norma
Aunque la multa pueda ser dolorosa, el verdadero problema es la seguridad. Estudios, como uno realizado por el Instituto de Automovilistas Avanzados del Reino Unido, ponen de relieve lo peligroso que puede ser el uso del teléfono en entornos de riesgo.
- Niveles de distracción: Sin teléfono, las personas están distraídas aproximadamente el 10% del tiempo. Con un teléfono, esa cifra se eleva a entre el 40% y el 60%.
- Tiempos de reacción: Usar el teléfono ralentiza los tiempos de reacción en un 38%, lo que podría marcar la diferencia entre un susto y una catástrofe.
Aunque estas estadísticas suelen centrarse en la conducción, el mismo principio es aplicable en las gasolineras. Un momento de distracción podría tener consecuencias graves, no solo para uno mismo, sino para todos los presentes.
Cómo mantenerse seguro y evitar una multa
La solución es sencilla: guarda el teléfono mientras repostas. Asegúrate de que el motor está apagado, las luces desconectadas y que todos los dispositivos electrónicos —incluido el móvil— estén desactivados.
No se trata solo de eludir una sanción; se trata de garantizar tu seguridad y la de los demás. Incluso los peatones deberían ser prudentes. Caminar por las áreas de servicio absorto en la pantalla puede provocar accidentes, ya sea por chocar con alguien o por no percibir un vehículo en movimiento.
Así que, la próxima vez que estés en el surtidor, resiste el impulso de mirar el teléfono. Es un pequeño hábito que cambiar, pero podría ahorrarte 200 euros, y quizá incluso algo más.
Mantenerse alerta y cumplir las normas no solo te evitará penalizaciones, sino que además contribuirá a crear un entorno más seguro para todos.
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