Seis Nuevos Radares en las Carreteras de la Provincia de Alicante para 2026

La Dirección General de Tráfico (DGT) ultima la instalación de seis nuevos cinemómetros fijos en la provincia de Alicante, cuya puesta en funcionamiento se prevee para entre finales de 2025 y comienzos de 2026.

Las obras civiles para las cabinas radares ya han sido completadas, y la Jefatura Provincial de Tráfico anticipa que los dispositivos estarán completamente instalados este mes de septiembre. Antes de su activación, deberán ser configurados y certificados por el Centro Español de Metrología (CEM).

Las nuevas cámaras de velocidad se ubicarán en:

– La A-7, a su paso por Elche.
– La N-340, también en Elche.
– La A-31, cerca de Novelda.
– La A-31, en las proximidades de Elda.
– La CV-70, entre Benidorm y La Nucía.
– La CV-920, en Rojales.

El subdelegado del Gobierno en Alicante, Juan Antonio Nieves, enfatizó que esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio de modernización: “Con la próxima puesta en marcha de seis nuevos radares fijos en las carreteras de Alicante, el Gobierno da un paso más en la actualización de la infraestructura de tráfico, situando a nuestra provincia a la vanguardia del control de velocidad y la seguridad vial.”

Cuatro Cámaras Adicionales en 2025
Este anuncio se produce tras la instalación a principios de este año de otros cuatro cinemómetros fijos en la provincia, situados en la N-332 de Santa Pola, la CV-96 en Elche, la CV-905 en Torrevieja y la A-77a en San Vicente del Raspeig.

Controles Más Estrictos con Nueva Tecnología
La DGT también ha endurecido los márgenes de tolerancia de sus dispositivos de nueva generación, lo que significa que ahora se activan a velocidades inferiores. Anteriormente, los radares fijos permitían un margen de 5 km/h por debajo de 100 km/h, o de 7 km/h por encima de ese umbral. Para los radares móviles, se aplicaba un margen del 7%.

LEAR  El Silencio es Oro en la Industria Turística

Bajo el sistema actualizado, el margen para los dispositivos fijos se ha reducido a 3 km/h. Por ejemplo, ahora se activarán a 33 km/h en una zona de 30, o a 53 km/h en una de 50. Los dispositivos móviles aplicarán un margen de 5 km/h o del 5% del límite en vías rápidas, como autovías.

La DGT insiste en que el propósito de estas medidas no es punitivo, sino mejorar la seguridad vial y reducir accidentes en las cada vez más congestionadas carreteras alicantinas.