El partido de ultizquierda Podemos, antiguo socio de coalición gubernamental, ha exigido la prohibición temporal de la compra de viviendas por extranjeros no residentes en España, independientemente de si poseen o no residencia en la Unión Europea.
La formación política sostiene que el Gobierno debería priorizar a quienes “viven y trabajan en España” frente a lo que denominan “el mercado turístico”. Anteriores propuestas de este tipo se habían centrado en compradores fuera de la UE, pero Podemos aboga por que la moratoria se aplique también a ciudadanos franceses, alemanes, suecos y de otros países de la Unión, así como a cualquier persona que no resida en el país.
El partido, que formó parte del Ejecutivo del PSOE, presentó la propuesta esta semana desde Murcia, una de las regiones con mayor proporción de compra de vivienda por parte de extranjeros no residentes. Según el secretario de Comunicación, Víctor Egío, “más del 15% de las viviendas son adquiridas por europeos en busca de una segunda residencia o con fines especulativos”.
Un informe reciente del Colegio de Registradores confirma el creciente dominio de los no residentes en el mercado inmobiliario de la región, situando a Murcia como la cuarta zona de España con más ventas a compradores con ánimo especulativo. Este fenómeno se produce en un contexto de precios desbocados que excluye del mercado a la población local.
Egío argumenta que esta “demanda añadida” ejerce “una presión tremenda sobre el mercado inmobiliario y encarece aún más la vivienda”. Por ello, Podemos reclama la prohibición de las compras por no residentes, sin distinción de su origen comunitario.
Esta iniciativa se enmarca en una serie de medidas attempted por el Gobierno para intervenir en el sector. En enero, el Ejecutivo de Sánchez anunció un plan con doce medidas para promover el acceso a la vivienda, incluido un nuevo impuesto del 100% sobre la compra de inmuebles por personas no residentes en la UE que efectivamente duplica el precio.
No obstante, desde Podemos se alega que en la práctica “no se ha hecho absolutamente nada”, sugiriendo que “la inmensa mayoría de la ciudadanía considera que el precio de la vivienda es un problema y que debe limitarse”, una demanda que “a la hora de la verdad, solo Podemos defiende con sus propuestas”.
La propuesta fiscal de Sánchez acaparó titulares internacionales. Inicialmente percibida como una bravata política ante la crisis habitacional, su partido eventually presentó una proposición formal en el Congreso, indicando su intención de avanzar con la controvertida medida. Juristas ya han advertido que el tributo, de aprobarse, acabará en los tribunales europeos.
Parallelamente, se han producido llamamientos para bloquear la compra de vivienda a residentes temporales extranjeros que no hayan vivido previamente cinco años en España, una sugerencia planteada por el partido catalán de izquierdas ERC. También se han realizado otros intentos para limitar las compras de no residentes en Canarias y Baleares.