Desde junio del año pasado, cuando se reportó una caída en la actividad comercial, los restaurantes de Mallorca han venido emitiendo comunicados regulares que señalan al menor gasto turístico como la principal razón del declive. Este descenso siguió a dos temporadas posteriores a la pandemia en las que los restaurantes registraron un volumen de negocio excepcionalmente bueno.
A finales de agosto, el presidente de la Asociación de Restaurantes de CAEB, Juanmi Ferrer, identifica una fecha concreta en la que cierto “auge” veraniego llegó a su fin: el 10 de agosto. A principios de mes, Ferrer había manifestado que las expectativas para agosto eran “positivas”.
Dicho repunte resultó ser efímero. Mayo se vio afectado negativamente por condiciones meteorológicas adversas. Junio fue decepcionante, e incluso los inicios de julio fueron menos dinámicos de lo esperado. No obstante, posteriormente se produjo una recuperación en términos de ocupación y facturación en restauración, aunque Ferrer apunta que el negocio fue ligeramente inferior al de 2024 —aproximadamente entre un cuatro y un seis por ciento menor. Un “boom”, en sus propias palabras, quizá fue una exageración.
“Durante varios años, julio ha sido mejor mes que agosto.” Y así está siendo. Según Ferrer, se ha registrado una caída del 20% en el número de clientes de julio a agosto. En comparación con agosto del año pasado, la disminución es del ocho por ciento. Espera que septiembre sea un buen mes para “salvar la temporada”. De lo contrario, advierte de que algunos establecimientos tendrán que cerrar en invierno. (Cabe señalar que, en zonas turísticas, la gran mayoría de los restaurantes cierran en invierno de todos modos).
Respecto a los mercados que han experimentado una mayor caída, señala al alemán, al británico y, sobretodo, al español. Entre los que han tenido un mejor comportamiento cita al francés y al italiano, y añade el mercado indio. “La clase media india está creciendo y muestra gran interés por viajar.”
Ferrer insiste en que no desea sonar alarmista, pero argumenta que es necesario reflejar la realidad.
Sin embargo, la realidad es que no todos los restaurantes dependen del turismo. Un informe reciente destacaba que, alejados de las zonas turísticas habituales, los restaurantes obtienen buenos resultados. Esto se debe a que han mantenido cartas tradicionales y atraen a residentes de todas las nacionalidades. Permacenen abiertos todo el año, y hay ejemplos de restaurantes en zonas turísticas que también permanecen abiertos; nuevamente, gracias al tipo de clientela que atraen.