Una madre avistó a un individuo que había agredido sexualmente a su hija en un tren de Cercanías de Málaga una semana antes y logró que fuera detenido por la policía.
La menor, que viajaba sola, fue víctima de una agresión sexual en un servicio de Cercanías entre la ciudad de Málaga y Pizarra el 18 de agosto.
Posteriormente, se presentó una denuncia ante la Guardia Civil.
Fue su comportamiento sospechoso lo que primero llamó su atención, ya que se acercaba repetidamente a jóvenes en el tren. Además, presentaba rasgos albinos muy distintivos, como la falta de pigmentación en el pelo y la piel, lo que la llevó a concluir que era el agresor.
Discretamente, tomó una fotografía del sujeto con su teléfono y se la envió a su hija, quien confirmó sus sospechas.
La madre observó que llevaba la misma ropa que el día del incidente, según el relato de su hija.
Llamó a la policía para informar del avistamiento, y agentes de la Policía Nacional lo esperaban al bajar del tren en una estación de Málaga.
Fue trasladado a una comisaría para ser imputado por agresión sexual.