COMUNICADO
El fabricante de automóviles japonés Nissan Motor Co. experimentó una caída de más del 6% en sus acciones en Tokio este martes. Esto se produjo luego de que su segundo socio más importante, Mercedes-Benz, anunciara que su fondo de pensiones liquidaría la totalidad de su participación, la cual asciende al 3.8%.
La retirada de Mercedes ocurre en un momento en que Nissan está implementando un ambicioso plan de reestructuración, diseñado para contener costos y mejorar la rentabilidad. El consorcio japonés reportó una pérdida neta de ¥670.9 mil millones (€3.91 mil millones) para el año finalizado en marzo, a la que siguió una pérdida trimestral de ¥115.8 mil millones (€674 millones) para el periodo abril-junio.
Ante este escenario, Nissan decidió suspender sus previsiones financieras para el ejercicio en curso y anunció un plan de reestructuración que incluye el recorte de 20,000 empleos y el cierre de varias plantas.
Hasta la fecha, los accionistas no han mostrado un gran confianza en dichos planes. Las acciones de Nissan han perdido más del 28% de su valor en lo que va de año, situando la capitalización bursátil de la compañía por debajo de los €7.4 mil millones.
Si bien las acciones experimentaron una breve recuperación en julio tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre una reducción de aranceles a las importaciones de automóviles japoneses al 15%, el impulso resultó ser efímero.
Un portavoz de Mercedes-Benz manifestó vía correo electrónico que la participación accionarial en Nissan, mantenida en activos de pensiones desde 2016, "carecía de importancia estratégica" para la marca alemana.
Entre los aliados estratégicos de Nissan a largo plazo se encuentra el fabricante francés Renault, que rescató a la compañía japonesa en 1999 y adquirió una participación del 37%. Dicha participación fue incrementada posteriormente hasta aproximadamente el 43%, si bien Nissan ha estado reduciendo gradualmente su tenencia en los últimos años.