Torrevieja abandona 5,5 km de carriles bici: renuncia a la movilidad sostenible y pierde 1,2 millones en fondos europeos.

El proyecto incluía cuatro nuevos carriles bici y la mejora de otro existente, con un tramo de 600 metros a lo largo de la Avenida Monge y Bielsa que hubiese proporcionado un enlace crucial con las instalaciones deportivas municipales.

Torrevieja ha desistido de construir más de cinco kilómetros de carriles bici—un paso esencial hacia la movilidad urbana sostenible—tras incumplir los plazos establecidos por la Unión Europea para proyectos de infraestructura verde. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible denegó la concesión de prórrogas adicionales, lo que resultó en la pérdida de 1,2 millones de euros en financiación con fines climáticos.

El proyecto abandonado, presupuestado en 1,24 millones de euros, fue diseñado para promover el transporte no motorizado, mejorar la seguridad peatonal y reducir la contaminación. Incluía cuatro nuevos carriles bici y la mejora de otro, con un tramo de 600 metros junto a la Avenida Monge y Bielsa que habría brindado un enlace vital a las instalaciones deportivas municipales. También se planeó un corredor de 4,8 kilómetros a lo largo del paseo marítimo norte, conectando avenidas principales y ofreciendo a los residentes una opción de desplazamiento limpia y de cero emisiones.

Una Oportunidad Perdida para una Ciudad Verde
A pesar de ser un municipio costero densamente poblado con altos niveles de tráfico y contaminación atmosférica, la red ciclista de Torrevieja sigue siendo casi inexistente. Aparte de algunos carriles dispersos y un tramo junto a la CV-95, la infraestructura segura para ciclistas y usuarios de patinetes es prácticamente nula. Esto contrasta marcadamente con la creciente demanda de los residentes—especialmente de la numerosa comunidad internacional—que ya adoptan la bicicleta y el patinete eléctrico como alternativas sostenibles al automóvil.

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Rutas Más Seguras para los Niños, Ahora Perdidas
El proyecto también abordaba la seguridad peatonal en los entornos de los colegios Cuba y Acequión, donde las familias actualmente deben transitar por aceras peligrosamente estrechas. Empleando estructuras modulares prefabricadas, el plan habría ensanchado las aceras sin necesidad de obras mayores, garantizando que los niños pudieran ir andando o en bici al colegio con seguridad—una iniciativa alineada con los objetivos europeos de promover una movilidad activa y segura para los jóvenes.

Plazos Incumplidos, Metas Climáticas Socavadas
Responsables municipales admitieron que el Ministerio rechazó las modificaciones al plan debido a que los plazos ya se habían vulnerado. Sin capacidad para financiar el proyecto de forma independiente, el ayuntamiento rescindió el contrato. Esta decisión se produce a pesar de que los técnicos municipales agilizaron el proceso en un tiempo récord, lo que subraya la falta de voluntad política para priorizar infraestructuras respetuosas con el clima.

Explicaciones Contradictorias
Mientras que la resolución oficial afirma claramente que se han perdido 1,2 millones de euros en fondos europeos por incumplir los plazos, el portavoz del gobierno local, Federico Alarcón, restó importancia al fracaso. Alegó que el dinero sería “reasignado” a otros proyectos y culpó de la cancelación a los planes de remodelación del colegio Cuba—una justificación que, según los grupos ecologistas, evidencia unas prioridades equivocadas.

Mientras tanto, varios colegios de la localidad permanecen en aulas prefabricadas temporales, y la rehabilitación del instituto de la ciudad, el IES Las Lagunas, sigue pendiente—lo que, según los críticos, es una prueba más del fracaso de Torrevieja en alinear educación, planificación urbana y responsabilidad medioambiental.

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Un Retroceso
Los defensores del medio ambiente subrayan que abandonar estos carriles bici no es solo perder dinero—es perder la oportunidad de prescindir de la dependencia del automóvil, reducir emisiones y proporcionar alternativas seguras y sostenibles para los residentes. Al rechazar este proyecto, Torrevieja ha optado, efectivamente, por más congestión, más contaminación y menos seguridad para sus ciudadanos.