Preocupación por las mantarrayas en las playas de Mallorca

Las playas de la costa mediterránea están viviendo una situación sin precedentes: la aparición recurrente de mantarrayas varadas ha encendido las alarmas entre científicos y ciudadanos. Según el Palma Aquarium, se han documentado más de 30 casos entre las Baleares, Cataluña, la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, una cifra muy superior a los registros de años anteriores que plantea serias dudas sobre el estado del ecosistema marino en España.

El incidente más reciente ocurrió en la Playa de Palma, donde se encontró una *mobula mobular* gravemente desorientada y con signos de heridas. Esta especie, conocida como mantarraya gigante del Mediterráneo, suele habitar en mar abierto y rara vez se acerca a la costa, por lo que cada avistamiento es una señal clara de que algo no va bien en las aguas que rodean la Península Ibérica.

Un síntoma alarmante

Según los equipos de veterinarios y técnicos marinos de la organización, el animal presentaba comportamientos anómalos como movimientos erráticos y desorientación, además de lesiones externas probablemente causadas por su acercamiento a la costa. Los expertos señalaron que devolverlo al mar no era viable, ya que se arriesgaba a prolongar su sufrimiento. Finalmente, se decidió practicar la eutanasia, considerando que era el desenlace más compasivo dadas la gravedad de sus heridas y su estado.

Uno de los grandes misterios para los científicos es determinar por qué tantas mantarrayas han aparecido fuerra de su hábitat natural en tan poco tiempo. Aunque la contaminación ambiental, el cambio climático y las alteraciones en las corrientes oceánicas son factores que no pueden descartarse, también cobra fuerza la hipótesis de patógenos marinos capaces de afectar la salud y orientación de estos animales.

LEAR  Indignación en Benalmádena tras la muerte de una mujer a manos de un hombre nigeriano que incendió la casa: Vecinos se reúnen en la calle.

Además, algunos biólogos han planteado teorías relacionadas con el impacto de la actividad humana, como redes de pesca fantasma, el intenso tráfico marítimo o la reducción de las fuentes habituales de alimento para estas especies, lo que podría forzarlas a adentrarse en zonas peligrosas o desconocidas.

Riesgos para la biodiversidad y la salud marina

El peligro no solo radica en la pérdida de ejemplares, sino también en las posibles consecuencias para la biodiversidad local. Las mantarrayas varadas podrían convertirse en vectores de enfermedades transmisibles a otras especies si no se manejan adecuadamnte. De hecho, fuentes consultadas advierten que algunos patógenos detectados en varamientos anteriores podrían amenazar a la fauna marina sana, agravando un escenario ecológico ya de por sí vulnerable.

Según expertos en oceanografía y biología marina, si esta tendencia continúa o empeora en los próximos meses, España podría enfrentar un impacto ecológico de proporciones considerables, afectando no solo a las poblaciones de mantarrayas, sino a toda la red trófica de las aguas mediterráneas.