Desde que Gran Bretaña abandonó la Unión Europea, viajar, entre muchas otras cosas, se ha vuelto cada vez más complicado. Ahora, los británicos que visiten Mallorca o cualquier otro destino de la UE deben vigilar qué alimentos llevan consigo, incluidos aquellos comprados en las terminales aeroportuarias antes del vuelo—como un sándwich para el viaje.
Por ejemplo, los pasteles con crema fresca—un lácteo—y algunos dulces que contengan gelatina—un derivado animal—están prohibidos. Quesos ingleses como el brie de Cornualles o el Wensleydale, así como el fudge de crema coagulada, tampoco están permitidos. Otros productos inusuales vetados incluyen tarros de Bovril por su gelatina, además de pasteles de carne y pudines navideños—aunque quizás sea pronto para pensar en estos.
Según la web del gobierno británico (FCO): *Los productos personales que contengan carne, leche o sus derivados suponen un riesgo real para la salud animal en la UE. Se sabe, por ejemplo, que patógenos peligrosos causantes de enfermedades como la fiebre aftosa o la peste porcina pueden alojarse en estos productos.*
Por tanto, estos patógenos podrían introducirse en la UE si los viajeros procedentes de países externos transportan dichos productos en su equipaje o los envían por correo, especialmente si en sus países de origen circulan dichas enfermedades.
Legislación
Las normas actuales están recogidas en el *Reglamento Delegado (UE) 2019/2122*, que deroga el anterior *Reglamento (CE) nº 206/2009*. Este texto aclara las restricciones sobre la introducción de productos animales en la UE. Los viajeros no pueden ingresar carne, leche o derivados, salvo si provienen de las Islas Feroe o Groenlandia con menos de 10 kg.
Hay excepciones para leche en polvo infantil, alimentos médicos o piensos especiales (menos de 2 kg), siempre que: no requieran refrigeración antes de abrir, estén envasados al vacío y sean de marca comercial, y su embalaje esté intacto salvo si están en uso.
En productos pesqueros (pescado, mariscos muertos como gambas o langostas), se permiten hasta 20 kg o el peso de un ejemplar si es mayor. Sin embargo, no hay límite para viajeros de las Islas Feroe o Groenlandia.
Para otros derivados animales (miel, ostras o mejillones vivos, caracoles), el límite es de 2 kg. Estas normas no aplican entre Estados miembros de la UE ni para productos procedentes de Andorra, Islandia, Liechtenstein, Noruega, San Marino o Suiza. Hacer cumplir estas reglas es esencial.
Medidas de control incluyen:
• Inspecciones en fronteras para detectar cargamentos ilegales.
• Uso de equipos de escaneo o perros detectores en equipajes masivos.
• Incautación y destrucción de productos que incumplan la normativa.
• Sanciones económicas o penales para los infractores.