Éxtasis patriótico en La Carrera
Escrito por O. Cuevas   
domingo, 21 de octubre de 2007
  • Unos 400 alcarreños juraron lealtad a la bandera nacional, en una ceremonia cargada de solemnidad y marcialidad, y marcada por las alusiones a la “indisolubilidad de la nación”
  • GALERÍA DE IMÁGENES DE LA CEREMONIA 

GUADALAJARA, 21-10-07. 14:30 h.

En un ambiente de gran solemnidad y marcialidad, y en una maña fresca pero soleada, 400 alcarreños juraron por primera vez, o renovaron su compromiso con la bandera nacional española, en un acto celebrado esta mañana en la calle Boixareu Rivera de Guadalajara.

La ceremonia estuvo co presidida por el alcalde de la capital arriacense, Antonio Román Jasanada, como autoridad civil anfitriona; y por el General de Brigada Jefe de la Primera Subinspección General del Ejército, Jesús Carlos Fernández Asensio, que era la máxima autoridad militar. En él estuvo presente una fuerza de 89 militares, pertenecientes a la Unidad de Honores del Regimiento de Artillería Antiaérea nº71, con base en Fuencarral, cuyo estandarte fue el que besaron todos aquellos que desfilaron, después de prestar juramento de acuerdo a la fórmula que establece para el personal civil la Disposición Final Sexta de la ley 17/99, y en arreglo a los establecido en la Orden Ministrial 1445, de 16 de mayo de 2004. “¡Españoles! ¿Juráis por Dios o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey, y si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?”, fue la pregunta a la que tuvieron que contestar los inscritos: “Sí, lo hacemos”.

Alique, jurando banderaLa razón de que se besara y desfilara precisamente ante un estandarte, y no ante una bandera al uso, es que el Regimiento invitado es una "unidad montada", según se explicó por megafonía a los civiles asistentes, y al numeroso público que abarrotaba los laterales de la calle.
La ceremonia estuvo cargada de marcialidad, y respondió a un horario marcado al minuto. A las 10:45 h. los civiles quedaban formados en grupos, y se incorporaba a la céntrica calle alcarreña la fuerza militar. Diez minutos después, se colocaba el estandarte nacional en el centro de la calle, justo antes de que el general Fernández Asensio, y el alcalde, Antonio Román, pasaran revista a las tropas, y saludaran a los civiles.

La Jura de Bandera para civiles fue una iniciativa que lanzaron hace meses el anterior delegado de Defensa en Guadalajara, el coronel Iñigo de Aymerich, y el anterior alcalde de la capital, Jesús Alique López; pero que tuvo que ser suspendida en abril, y postergada hasta este domingo de octubre. Precisamente Aymerich, militar ahora en la reserva, fue el último civil que juró bandera, cerrando la comitiva.

El general y Román despiden al estandarteAntes del grupo de ciudadanos, desfiló un nutrido grupo de autoridades políticas bajo el estandarte, con notable presencia de cargos del PP y del PSOE. Ningún político de IU asistió a la ceremonia. Entre las autoridades que juraron bandera estaban el propio alcalde de la capital, Antonio Román; la presidenta de la Diputación, María Antonia Pérez León; el subdelegado del Gobierno, Juan Pablo Herranz; y todos los parlamentarios nacionales de la provincia en Congreso y Senado, salvo el senador Luis Fraga: los diputados Mari Ángeles Font, Juan Ignacio Echaniz, y María José Naranjo; y los senadores Juan Pablo Sánchez y Juan José Palacios. Además, también juraron bandera todos los diputados regionales por Guadalajara, varios delegados provinciales de la Junta, y la mayor parte de los concejales de PP y PSOE en el Ayuntamiento de la capital.

El desfile de autoridades y civiles duró algo más de media hora, tras lo que se procedió a la lectura de sendos discursos por parte del alcalde y el general Fernández. Román basó su intervención en destacar los artículos concretos de la Constitución que hablan de la “indisoluble unidad de la nación española” y del papel del Ejército como garante de esa unidad. Precisamente estas referencias a la unidad de la nación fueron las más saludadas con aplausos por parte de los presentes; fundamentalmente cuando Román dijo que “España no es una nación de naciones, sino una nación de ciudadanos”.

El general de división, por su parte, mostró su agradecimiento a la ciudad, y señaló posteriormente, en declaraciones a los medios, que “jamás había visto una jura de bandera de bandera con esta solemnidad, y por mis manos han apsado casi la totalidad de juras de bandera de personal civil. Nunca antes habíamos tenido esta respuesta”. En su discurso, el militar dijo que el juramento realizado “no es un acto ceremonial únicamente”. “Ustedes aquí acaban de definir clara y públicamente su concepción de España, y han marcado su posicionamiento respecto a ella. Les felicito por ello. Su conducta es un ejemplo para el resto de la sociedad española”, dijo el general, quien alabó la “solemnidad” del acto, y “la dignidad que emana de las personas que actuan por convicción”.

El general también aseguró que la jura de bandera suponía un apoyo de los civiles a las Fuerzas Armadas. “Esta ceremonia es para nosotros los militares el rito iniciático por excelencia. En su fórmula se sintetiza lo que los españoles esperan de nosotros”, dijo Fernández.

 “Vivas” a España y al rey cerraron sendos discursos, momento en que un espontáneo del público gritó un “¡Arriba España!” que se coló por la megafonía, y que fue respondido por varias decenas de los presentes, ante la estupefacción de otros.

El acto se cerró con un concierto de la Banda de Música de la Primera Subinspección General del Ejército, desarrollado en el aledaño Parque de La Concordia.