- El alcalde insiste en que sólo se se sabrá si hay una demanda del servicio si este empieza a funcionar
GUADALAJARA, 27-02-08 El alcalde de Guadalajara, Antonio Román, que participó ayer en una reunión del Foro de Ciudades Ave celebrada en Madrid, realizó una intervención en el auditorio en la que reclamó fervientemente que el Gobierno central dote a la capital arriacense de un servicio de lanzaderas con la capital de España. El alcalde, en su discurso, aseguró que no es válido el argumento de que no hay usuarios suficientes, y dijo que la única forma de valorar cuál es la demanda potencial que existe es poniendo en marcha el servicio. Román comparó la situación de Guadalajara con la de ciudades como Segovia, Ciudad Real o especialmente Toledo, que cuentan con lanzaderas desde el primer momento en que el Ave pasó por ellas, en comparación con Guadalajara, que tiene virtual comunicación Ave con Madrid desde 2003, pero todavía no cuenta con un servicio útil, frecuente y económico de conexión con la capital. En 2006, el número de viajeros que utilizaron el AVE en el trayecto Madrid-Guadalajara fue de 2.071 frente a los 1.589 viajeros que realizaron el recorrido contrario: un viajero por tren y día. INTERVENCIÓN DE ROMÁN Para mí es un verdadero placer tomar parte en este Foro de Ciudades AVE porque constituye una oportunidad nigualable poder intercambiar impresiones y experiencias on otros alcaldes y conocer lo que ha constituido para tras localidades que por ellas pase y pare el tren de alta velocidad. La llegada del AVE a Guadalajara En octubre de 2003, hace cuatro años y medio, a las 9:57 de la mañana, hizo entrada en la estación de Yebes, Guadalajara, el primer tren procedente de Puerta de Atocha. Era el viaje inaugural de esta línea, en el que participaron los Reyes de España. Entonces el tren encargado de transportar a los Reyes todavía no era un Ave, sino un Altaria y la velocidad a la que viajó, 175 kilómetros por hora, estaba muy lejos de los 300 que tenía que alcanzarse. La llegada de ese tren supuso que Guadalajara pasase a ser una de las ciudades españolas mejor comunicadas con Madrid y una de las primeras en tener Ave junto con Sevilla, Ciudad Real y Puertollano. Pero también constituyó su apertura a localidades como Calatayud, Zaragoza o Lérida. Hoy, a estas tres, hay que sumar varias más, entre ellas, Barcelona. En aquellos momentos eran muchas las expectativas que generó la llegada de esta infraestructura a Guadalajara, y fueron muchas las empresas que vieron en el entorno de la estación de Yebes un nuevo área de oportunidad para el crecimiento económico, demográfico y empresarial. Guadalajara no sólo está creciendo de forma espectacular desde el punto de vista demográfico, sino que su natalidad empresarial es, además, una de las mayores de España y estamos, en estos momentos, en una situación de pleno empleo. La llegada del Ave a Guadalajara fue un reto en todos los sentidos porque sin lugar a dudas se trataba de una infraestructura que podía reportar importantes beneficios para la provincia, pero que requería que fuera completada con otra serie de servicios que favorecieran su utilización. Y esto no era tan fácil. Handicaps Por aquel entonces nos encontrábamos con algunos “handicaps” difíciles de superar como por ejemplo, el alto precio que tenían los billetes que conectaban Guadalajara con Madrid y la poca frecuencia de los trenes. Pero además, la estación de Yebes se encuentra a varios kilómetros de Guadalajara y había que establecer medios de transporte adecuados para facilitar el acceso de los usuarios a la estación. Había que mejorar las infraestructuras, entre ellas, la N-320 que fue convertida en vía rápida, aunque varios años después de que la estación de Yebes entrara en funcionamiento. El tiempo ha permitido que este segundo aspecto se haya subsanado y que ahora exista un servicio de autobuses que comunica Guadalajara y Yebes, así como un servicio de taxis. Sin embargo, cinco años después la utilización que los guadalajareños hacen del Ave sigue siendo muy inferior a lo inicialmente previsto, y esto es debido a que siguen persistiendo dos de los factores que acabo de mencionar: el alto precio de los billetes entre Guadalajara y Madrid, y la poca frecuencia de trenes. Esto motivó que, por ejemplo, en todo el año 2006 fueran sólo 2.071 los viajeros que cogieron el tren para viajar de Madrid a Guadalajara, y 1.589 los que lo cogieron para hacer el trayecto contrario. Es decir, el Ave en ese recorrido tuvo una media de un viajero por tren y por día. Una cifra que muy posiblemente se incrementaría si se pusiera en marcha el prometido servicio de lanzaderas. La necesidad de lanzaderas Y digo “prometido” porque en octubre de 2003, el Ministerio de Fomento anunció que su propósito era que el servicio de lanzaderas entre Madrid y Guadalajara comenzara a funcionar a finales de 2004. Sin embargo, varios años después en Guadalajara sigue sin ponerse en marcha a pesar de que ha sido una de las reivindicaciones que se han realizado desde esta provincia al Gobierno con más insistencia. Para justificar su negativa, el Gobierno siempre ha argumentado que el número de usuarios no era suficiente para poner en marcha el servicio. Pero lo cierto es que el único modo de que el número de usuarios del Ave aumente es que dicho servicio (el de lanzaderas) se ponga en marcha y que además de abaratarse los precios del trayecto, se incrementen los horarios. Las diferencias con Toledo Y aquí quiero tomar como ejemplo otra provincia como Toledo en la que sí se han establecido lanzaderas y puede disfrutar del Ave en condiciones sensiblemente más ventajosas que Guadalajara. Por ejemplo, mientras de Guadalajara a Madrid sólo salen 6 Ave al día, y 5 Aves de Madrid a Guadalajara, Toledo cuenta con 11 lanzaderas de ida y otras 11 de vuelta a diario. Además, desde el punto de vista de los precios, la diferencia sigue siendo igualmente significativa, dado que si el trayecto entre Madrid y Guadalajara asciende a 13,40 euros, entre Madrid y Toledo sólo cuesta 9 euros. Esto se traduce en que frente al bajo número de usuarios que tiene el Ave en Guadalajara, en Toledo fueron 1.142.792 las personas que hicieron uso de los trenes de alta velocidad solamente en su primer año de funcionamiento. Esto significa que Guadalajara necesita cuanto antes las lanzaderas que debería haber tenido desde 2004, no sólo porque es un servicio que mejorará considerablemente las comunicaciones con Madrid, sino porque favorecerá el desarrollo económico, turístico e inmobiliario de Guadalajara y del Corredor del Henares. Apertura al norte y noreste del país A pesar de todo esto, si dejamos de mirar al oeste -pendiente de mejoras que permitan optimizar una infraestructura como es el Ave- y miramos hacia el norte y al noreste, observamos un horizonte repleto de oportunidades y ventajas. Hoy Guadalajara está conectada por trenes AVE con ciudades como: - Huesca: a 1 hora y 50 minutos (un ave de ida y otro de vuelta). - Zaragoza: a 1 hora. (5 aves de ida y 6 de vuelta). - Lérida: 1 hora 50 minutos. - Barcelona: a 3 horas (3 aves de ida y 3 de vuelta). Pero además, el tener una estación en Yebes nos ha supuesto que estemos también conectados con otras localidades como San Sebastián (a 4 horas y media), Pamplona (a 2 horas 50 minutos) o Logroño (a 3 horas) a través de trenes Alvia o Altaria. Oportunidad turística Todo esto supone que hoy estemos mucho más cerca del noroeste de España y, lo más importante, que el noroeste de España esté mucho más cerca de Guadalajara, que seamos más accesibles y que sean más las personas que vengan a conocer nuestra tierra. Es indudable que la llegada del Ave a Guadalajara conlleva un incremento potencial del turismo que recibimos y eso requiere que por parte del Ayuntamiento realicemos un mayor esfuerzo en este área. Es una oportunidad que no podemos dejar pasar, que debemos aprovechar intentando que los viajeros del Ave se fijen en Guadalajara, que se bajen en Yebes y que visiten el rico patrimonio histórico-artístico que posee la ciudad. En este sentido, desde el Ayuntamiento estamos realizando un importante esfuerzo para consolidar la ciudad como destino turístico. Es nuestro propósito aumentar y fidelizar el número de visitantes, y desarrollar varios tipos de turismo para conseguir que el visitante cubra todas sus necesidades en nuestra ciudad. Es decir, un turismo gastronómico, un turismo de negocio, un turismo idiomático, un turismo para todos y un turismo cultural. A una hora de la Expo Y si bien el incremento del turismo es una de las ventajas más importantes que nos supone el Ave, quiero referirme a otra de la que nos podremos beneficiar muy pronto: la cercanía que va a existir entre Guadalajara y la Expo de Zaragoza, de la que apenas nos separará 1 hora de distancia. Sin lugar a dudas, nos vamos a encontrar en una situación envidiable para otras provincias de España y para el resto de personas que acudirán a Zaragoza procedentes de todos los rincones del mundo. Que el Ave nos lleve a esta ciudad en tan poco tiempo, permitirá que muchos alcarreños tengan la posibilidad de acudir y de enriquecerse con un evento como este. Conclusión En definitiva, y a pesar de los “peros” expuestos anteriormente, la experiencia de Guadalajara como ciudad Ave es realmente positiva. Representa una oportunidad de expansión económica, demográfica y social que debemos exprimir. Y en esa tarea debemos trabajar unidos quienes estamos integrados en la Red de Ciudades Ave. Porque es necesario intercambiar experiencias y analizar el impacto y la evolución que estamos experimentando tras la implantación del Ave. Eso nos servirá para incrementar el desarrollo de nuestras ciudades y, lo más importante, mejorar las condiciones de vida de quienes residen en ellas. Nada más, sólo reiterar que para la ciudad de Guadalajara ha sido un honor participar y tomar parte en este encuentro. |