De la memoria

Escrito por: pepbruno - 14 Noviembre 2009 (381 vistas)

No está de moda la memoria en las aulas, ya no se lleva. No parece que interese ya la retahíla de cabos y golfos, de ríos y cordilleras, ni tampoco la lista de los reyes Godos. Es más, no es que no se lleve, es que hemos dado un giro completo y como si de un péndulo se tratara nos hemos ido al otro extremo.
Hoy lo que se busca no es el recitado de los loros, sino la imaginación y la creatividad, el hallazgo espontáneo. Pero algo falla.
La memoria está denostada. Interesan más otro tipo de saberes y procesos, en la escuela y fuera de ella. De hecho la memoria está mal vista también fuera de las aulas. Se pide el olvido, pasar página, tapar con la tierra del tiempo los exangües recuerdos que todavía titilan en la noche del pasado.
La memoria va siendo olvidada.

Sin embargo algo falla.
Releía el otro día un interesante libro de Anthony Percival, Escritores ante el espejo (ed. Lumen); se trata de una colección de treinta y tantos textos de escritores y escritoras que reflexionan sobre su proceso creativo. Y prácticamente todos ellos coinciden en que la materia de su creación se nutre de la dialéctica entre la memoria y la invención (p. 346), porque para inventar hace falta tener un suelo sobre el que sostenerse y materia con la que armar el invento, y para eso está la memoria. Sin la memoria no hay nada sobre lo que edificar.
Los niños creativos de nuestras escuelas carecen, en muchos casos (en otros muchos afortunadamente no) de esa memoria: nadie les ha animado a cultivarla, a aprender poesías, retahílas, canciones; no han visto modelos cercanos que la ejerciten (madres, padres, abuelos, maestras...); no es una preocupación ni habitual ni puntual que la memoria del niño esté bien alimentada y cuidada. La pobre memoria se va desmemoriando, y así sucede que esos niños no son tanto creativos como impulsivos.
Este proceso se vive también en la sociedad: la memoria no tiene sentido, es mejor olvidar, que las olas del tiempo acaben por inundar los hechos y todo quede sumergido en el mar del olvido. Sin embargo cuesta tanto consensuar el olvido, sobre todo ese olvido que quiere ser ahogado, porque siempre hay algún recuerdo náufrago que se aferra y se aferra y se aferra a la vida.
Es interesante esta relación entre memoria y olvido. Hay un narrador maravilloso, Nicolás Buenaventura Vidal, colombiano afincado en París, que afirma que sólo cuando ha olvidado un cuento es cuando siente que puede contarlo. Pero ese proceso de olvido es justamente lo contrario a lo que se pretende con esta nuestra memoria histórica. Nicolás repite una y otra vez los textos que quiere olvidar, continuamente, hasta que las palabras pierden los límites y el sentido, y las ideas desdibujadas de su ropaje de palabras se ajustan a su boca. Puede contar Nicolás un cuento cuando ya no tiene que pensar en cómo contarlo, cuando ya ha olvidado la siguiente palabra que tiene que decir porque esa palabra habita ya en su lengua.
Ese olvido que nace de la memoria, que es pura memoria, es el único olvido que deberíamos consentir. Y mientras tanto, en las aulas, en la historia, en la vida, tratemos de rehabilitar la memoria. La memoria. Lo que hemos sido, somos y seremos: la memoria.

Comentarios:

Comentario de: Concha [Visitante]
No seas tan apocalíptico Pep.
El otro día hablando con mi sobrina de diez años, me sorprendí haciendo la pregunta "¿No os enseñan en el colegio ....?" Ella respondió que eso (no recuerdo qué fue, exactamente) no entraba en el examen. Enseguida recordé cuando mis padres me preguntaban si no aprendíamos la lista de los reyes godos o los nombres de los partidos judiciales de cada provincia.

Yo creo que los métodos educativos han cambiado (enseñanza-aprendizaje le llaman ahora). Seguramente porque no tiene sentido aprender una lista de reyes que puedes encontrar a golpe de clic en Google o la wikipedia. Y se dedican más a desarrollar estrategias y habilidades, por ejemplo, a buscar esa misma información en internet. No discuto dónde debe estar el nivel de los conceptos que tienen que adquirir, porque no tengo ni repajolera idea, y sería muy discutible. Unos dirían que es más interesante saber los compositores del barroco, otros los números primos y otros la lista de las rías gallegas. Eso ya lo marca el currículo (qué palabra horrorosa).

A lo que voy, es a que puede que ya no se le dé tanta importancia a recitar como un lorito, y más a la comprensión de lo que se dice, pero la memoria no se ha dejado de lado. Los niños siguen recitando poesías y retahilas, y ademas, creo que en general les encantan. Ejercitar la memoria es saludable, y mantener ágil la mente, también. Cientos de personas mayores acuden a talleres de memoria en los centros sociales para ejercitarla, porque sigue siendo algo valorado, creo yo.
PermalinkEnlace permanente 14.11.09 @ 00:28
Comentario de: Merthin [Visitante]
Formidable articulo, Pep
PermalinkEnlace permanente 14.11.09 @ 00:31
Comentario de: Amigranamor [Visitante]
En Guadalajara (curiosamente en la Comunidad, que en otras depende de cada escuela mas bien) se hace un estupendo esfuerzo en los colegios para que los alumnos "aprendan a leer", se les impulsa desde la comprensión de la lectura a las ganas de escribir pensando... cuentos, poesía, novelas...

Quizá a lo que te refieras Pep (porque intuyo algo de mezcla en tu afirmación refiriendome a dos temas diferentes), decía, que la figura del antepasado ya no es lo que era... ese abuelo sabio (con sus grandezas o miserias) que transmitía sus conocimientos, normalmente sin prisas y con buen hacer (del campo o de la ciudad).... hoy en día, si te pasas por la ciudad puedes ver la gran cantidad de ancianos que están sentados en el parque dejando la vida pasar o deambulando de una calle a otra sin mayor sentido...

Es que todo ha cambiado, no sólo en la escuela. Pero es cierto que me agradan más los métodos de enseñanza actuales (aunque con comparto como anda el sistema educativo en general).

Un saludo.
PermalinkEnlace permanente 14.11.09 @ 08:21
Comentario de: pepbruno [Miembro]
Bueno Concha, no pretendo ser, para nada, apocalíptico. Parto de mi experiencia como formador de profesoras y profesores y de las conversaciones que mantengo con ellos habitualmente: hay muchos docentes que motu propio trabajan la memoria y enseñan a los niños poesías, retahílas, romances... pero en general la cosa no está valorada.
No digo que esté mal lo que se hace en la escuela, los nuevos métodos y formas de aprender tienen, indudablemente, muchas bondades, pero sí afirmo que cambiar rotundamente dejando de lado aspectos como la memoria no está bien. Pienso que toda novedad debe sustentarse en lo que había, el cambio se apoya en lo que existe, eso es un proceso dialéctico que sí me interesa. Y en muchos casos el cambio se hace tras convertir en un solar lo que existía antes. De cualquier forma creo que la memoria hoy en día no está valorada, ni mucho menos (ni en muchas aulas ni en muchas casas ni en muchas plazas).
También la familia puede y debe hacer algo al respecto: ¿cuántos padres y madres cantan, recitan, cuentan historias familiares?
Y en cuanto a lo que dices de los talleres de memoria, el objetivo no es la memoria, el objetivo es otro: prevención de alzheimer, gimnasia mental, etc. Pero me parecen bien, eh, no vayas a pensar.
Amigranamor, bueno, hoy no hablaba de viejitos, aunque es un tema que me interesa mucho. Y sí, coincido contigo, son un tesoro que estamos dejando perderse sin darnos cuenta del valor que tienen.
Al menos eso es lo que pienso.
Gracias Merthin.
Saludos
Pep Bruno
PermalinkEnlace permanente 14.11.09 @ 18:15
Comentario de: mimail [Visitante]
Recomindo leer "Cuéntame y cántame" de Isabel Escudero", tal vez podamos entender como después de tanto siglos de Civilización y Bellas Artes hemos conseguido, en aras de la falsa Creatividad Progresista de dejar que los niños sean espontáneos, creativos, etc, que vuelvan a comportarse como monos. No se trata de dejar hacer, sino de hacer las cosas bien.
PermalinkEnlace permanente 17.11.09 @ 09:59
Comentario de: Amigranamor [Visitante]
mimail ¿así que todo "individuo no occidentalizado" es un mono? ¿eso es lo que ha querido transmitir la escritora o es tu apreciación personal?

Un saludo.
PermalinkEnlace permanente 19.11.09 @ 14:27
Comentario de: pepbruno [Miembro]
Bueno Amigranamor, creo que no ha querido decir exactamente eso, yo lo que leo entre líneas es que tanta cultura (sea la que sea: occidental, oriental, del norte o del sur), tanta preocupación por el arte y la belleza (como sucede en todas las culturas, al menos las que conozco), y resulta que nos encontramos ahora con niños "en aras de falsa Creatividad Progresista", etc.
No creo que sus palabras fueran por ese otro sentido.
Un saludo
Pep Bruno
PermalinkEnlace permanente 19.11.09 @ 22:46
Comentario de: mimail [Visitante]
Hola Amigranamor, efectivamente las palabras que comentas son de la autora. Cuando se refiere, a los siglos de Civilización y Bellas Artes, no se está refiriendo, como apunta Pep, a ninguna civilización en concreto sino a todas. Todas las civilizaciones han creado a lo largo de los siglos manifestaciones culturales igualmente valiosas que la occidental.
Saludos.
PermalinkEnlace permanente 20.11.09 @ 10:22
Comentario de: Amigranamor [Visitante]
Gracias a ambos por la aclaración, aunque yo entiendo... lo que pone.

Un saludo y feliz fin de semana.
PermalinkEnlace permanente 20.11.09 @ 12:11

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