La caraba

Escrito por: pepbruno - 9 Diciembre 2007 (394 vistas)

Escribo desde Extremadura, desde el pueblo de mi mujer. Anoche estábamos sentados frente a la chimenea, en silencio, eclipsados por la lumbre. La casa en la que nos encontrábamos, recientemente habilitada, ha recuperado la costumbre del hogar. Allí, sentados, además de mi mujer y mis hijos, se encontraban la tía Elena, el tío Paco y mis suegros Antonia y José. Estos cuatro últimos suman la friolera de más de 300 años. En un momento en el que el fuego parecía languidecer José comentó: "Antes, hace años, toda la vida se hacía alrededor de la lumbre, todos sentados a culo quieto junto al fuego; se hablaba, se contaba, se reía... no como ahora, todo el mundo en silencio mirando los moñigotes de la tele". La tía Elena, sonriendo, dijo: "la lumbre nos daba caraba".

Uno no puede dejar de rumiar una frase así: la lumbre nos daba caraba. Había oído en ocasiones decir que algo era la caraba cuando era estupendo, cuando se trataba de algo extraordinario, fenomenal. Pero caraba así usada para mí era una novedad. Afortunadamente tenía a mano el diccionario y pude echar un vistazo: caraba era una reunión festiva.
Me imagino un día y otro día y otro día de caraba. Así 365 días y después un año y otro año y otro año hasta juntar una vida. Una vida en la que, día sí y día también, hay una reunión festiva junto al fuego; a pesar del implacable trabajo en el campo había caraba, incluso yendo a las cinco de la mañana a uncir las vacas el niño de doce años, descalzo, iba cantando. Sí, aquella caraba era la caraba. Tan lejos de lo que son hoy en día muchos hogares: personas sentadas frente a la tele en silencio esperando que los entretengan sin descanso. Hombres y mujeres, niños y niñas, que comparten un espacio, un tiempo y que, con el paso de los años se convierten en desconocidos (tanto silencio, tanta distancia). Qué distinto es ver la feria desde la barrera, qué distinto a tener que hacer la fiesta uno mismo: contar, hablar, dialogar, buscar el ingenio, repetir, renovar... Eso tenía que ser la caraba. Lo que no sé es como debe llamarse esto de hoy en día.

Comentarios:

Comentario de: botan [Visitante]
Yo diría que la melancolía es a la vejez como la alegría es a la juventud. Esa frase lapidaria de "... que tiempos aquellos..." nos gusta no por lo que se hacía sino por el espíritu que nos poseía. Siempre habrá "carabas", sólo hay que desenterrar el espíritu, y por supuesto abrir los ojos porque tendrán otras formas, otros colores, otros calores...
De ahí que alguien dijera: "no te limites a enseñar a tus hijos lo que tu has aprendido porque ellos han nacido en otra epóca..." "... no limites a tus hijos a disfrutar lo que tu has disfrutado porque ellos han nacido en otros tiempos...". Todo cambia, y si cambia quiere decir que algo nace y algo envejece...
PermalinkEnlace permanente 10.12.07 @ 10:47
Comentario de: pepbruno [Miembro]
Hola botan, es un verdadero placer encontrarte por aquí. Tienes razón en que quizás el blog de esta semana parece afirmar que cualquier tiempo pasado fue mejor, y que parezco un nostálgico. Pero no era esa mi idea. Tal vez me expresé mal. Yo soy amigo de los cambios (qué remedio), los vivo, los disfruto y los padezco, como todos nosotros. Lo que no entiendo es que las buenas cosas desaparezcan sin más ni más. No creo que la televisión en sí sea una mala cosa (es un inventazo, oye), pero pienso que la usamos mal en una gran mayoría de casos y casas. Bienvenidos sean los cambios, sobre todo los que nos ayudan a tener una mejor vida, pero que eso no implique desechar lo que había antes sin pensar en que muchas de esas cosas son inherentes a nosotros, forman parte del hecho de ser humanos desde el primer momento en el que lo fuimos. Creo que el brasero de picón es un atraso y ha matado a muchos viejos en el pueblo de mi mujer, creo que un niño de doce años levántandose a las cinco de la mañana para uncir los bueyes es algo que hay que evitar como sea, y forman parte del pasado. Pero creo que vivir alegremente, con esa alegría que se irradia desde dentro, por el mero hecho de saberse vivo, de saberse alguien, de sentirse parte de una comunidad, es algo que, en muchos casos, en muchas casas, en muchas vidas, va languideciendo. Y sí, de esas pequeñas hermosas cosas sí que me siento nostálgico.
Un abrazo botan
Pep
PermalinkEnlace permanente 10.12.07 @ 22:28
Comentario de: Fernando P. [Visitante]
Es alucinante. Lo cerca que puedes tener a determinadas personas, y lo lejos que puedes llegar a estar en la forma de ver y disfrutar de la vida...y en la forma de expresarte: "la lumbre nos daba caraba". Que bueno el significado de la expresion, totalmente novedoso para mi, y la expresion en si tambien. Se me ha quedado grabado: "la lumbre nos daba caraba", y todo lo que encierra esta novedosa expresion pronunciada por la tia Elena. Si no fuera porque los personajes que nos describes dices que son reales, yo hubiera jurado que estos personajes estan sacados de una trilogia de albumes infantiles que tienen mis hijos...Saludos.
PermalinkEnlace permanente 10.12.07 @ 23:14
Comentario de: Óscar Cuevas [Visitante]
Sí, Fernando. A la tía Elena y al tío Paco también los conoce bien mi hija. Sabe que número son, y lo que hacen cuando llega la hora de acostarse.

A mi hija los cuentos de Pep -y todos, la verdad- le dan caraba.

A mí me da caraba mi hija.
PermalinkEnlace permanente 11.12.07 @ 01:47
Comentario de: botan [Visitante]
Bueno, supongo que si el relato me suscito nostalgia es porque la nostalgia estaba dentro de mi, no en el relato, no en el que lo escribió. Sin miedo a empezar y sin miedo a terminar.... que difícil equilibrio porque para comenzar algo nuevo tendra que acabar lo anterior...no existe lo uno sin lo otro.
Un saludo.
PermalinkEnlace permanente 11.12.07 @ 09:20
Comentario de: pepbruno [Miembro]
Por cierto Óscar, Fernando, sí, hay una coincidencia entre algunos personajes de algunos cuentos que tengo publicados y los protagonistas REALES de este retazo de vida que he desgranado en el blog. Supongo que podéis sospechar de donde me vino la inspiración para esos cuentos...
Abrazos
Pep
PermalinkEnlace permanente 11.12.07 @ 22:41
Comentario de: Alatriste [Visitante]
Hola a todos.

Estoy de acuerdo totalmente con Pep en el comentario de vivir la vida, con alegría, con intensidad, cada momento, "joooopelines" que dicen en mi pueblo, que no vamos a ser eternos.

"La vida, para mí, no es una vela que se apaga. Es más bien una espléndida antorcha que sostengo en mis manos durante un momento, y quiero que arda con la máxima claridad posible antes de entregarla a futuras generaciones".

Como ya sabeis la frase no es mía, un saludo y que la fuerza os acompañe.
PermalinkEnlace permanente 11.12.07 @ 23:03
Comentario de: quiquesc [Visitante]
... es que las lumbres de hoy (cuando las hay), no son como las de antes. Tienen puertas de cristal, son de diseño, no hacen humo....
Tu crees que alguien se puede inspirar a la caraba delante de un "hogar minimalista ROCGAZ. No hace falta leña, solo enchufar"?. Yo creo qu elo que inspiraba era el monóxido de carbono y el olor a humos que nos hacía entrar un poco en trance, por no decir que nos colocaba directamente...
PermalinkEnlace permanente 11.12.07 @ 23:50
Comentario de: Bea [Visitante]
... y resulta que se llama Caraba!....
Encuentro por casualidad y con alegría tus líneas en la red. Y sí, me pierdo leyendo, y disfrutando de ellas. Queda menos para mi regreso, y poco a poco intento ponerme al día de lo que encontraré cuando llegue de nuevo.
Llevo seis meses de carabas diarias. No sabía que se llamaba así la sensación tan estupenda de cocinar algo y sentarte a mirar la cúpula del palacio de Justicia de Bruselas, que nos da candela en un piso abuhardillado, ocupado por jóvenes con ilusión y ganas de comerse la vida a grandes bocados. Largas horas de charla, sin hoguera de fuego, pero calientes de cerveza, de alegría, de lágrimas si es el caso, y sobre todo, de amistad. Y no echar de menos ni la tele, ni demás momentos que se han llenado por la desidia, por lo atractivo que tiene lo fácil.
Conozco mucho mejor a mis compañeros de vida que a muchos amigos de toda mi historia. Y quizá sea por esas largas horas, sentados de cualquier manera, picoteando cualquier cosa, y hablando, hablando, hablando. De los miedos, de las inquietudes, de los sueños, de los sentimientos. Hoy tienen nombre, son las noches de Caraba, y parece ser que salen solas. Sería un buen nombre para un proyecto interesante.... "noches de caraba".... Una cosa más que plantearte...
Saludos y un fuerte abrazo.
PermalinkEnlace permanente 13.12.07 @ 17:47

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