
Escribo desde Extremadura, desde el pueblo de mi mujer. Anoche estábamos sentados frente a la chimenea, en silencio, eclipsados por la lumbre. La casa en la que nos encontrábamos, recientemente habilitada, ha recuperado la costumbre del hogar. Allí, sentados, además de mi mujer y mis hijos, se encontraban la tía Elena, el tío Paco y mis suegros Antonia y José. Estos cuatro últimos suman la friolera de más de 300 años. En un momento en el que el fuego parecía languidecer José comentó: "Antes, hace años, toda la vida se hacía alrededor de la lumbre, todos sentados a culo quieto junto al fuego; se hablaba, se contaba, se reía... no como ahora, todo el mundo en silencio mirando los moñigotes de la tele". La tía Elena, sonriendo, dijo: "la lumbre nos daba caraba".
Uno no puede dejar de rumiar una frase así: la lumbre nos daba caraba. Había oído en ocasiones decir que algo era la caraba cuando era estupendo, cuando se trataba de algo extraordinario, fenomenal. Pero caraba así usada para mí era una novedad. Afortunadamente tenía a mano el diccionario y pude echar un vistazo: caraba era una reunión festiva.
Me imagino un día y otro día y otro día de caraba. Así 365 días y después un año y otro año y otro año hasta juntar una vida. Una vida en la que, día sí y día también, hay una reunión festiva junto al fuego; a pesar del implacable trabajo en el campo había caraba, incluso yendo a las cinco de la mañana a uncir las vacas el niño de doce años, descalzo, iba cantando. Sí, aquella caraba era la caraba. Tan lejos de lo que son hoy en día muchos hogares: personas sentadas frente a la tele en silencio esperando que los entretengan sin descanso. Hombres y mujeres, niños y niñas, que comparten un espacio, un tiempo y que, con el paso de los años se convierten en desconocidos (tanto silencio, tanta distancia). Qué distinto es ver la feria desde la barrera, qué distinto a tener que hacer la fiesta uno mismo: contar, hablar, dialogar, buscar el ingenio, repetir, renovar... Eso tenía que ser la caraba. Lo que no sé es como debe llamarse esto de hoy en día.