
Estaba pensando hacer un artículo de análisis sobre los tres años de Antonio Román en la Alcaldía capitalina, cuando me ha sobresaltado el PSOE con la nota de prensa con más insultos por párrafo que había leído en mucho tiempo. He de decir que comparto varias de las críticas de fondo que hace Tierraseca al primer edil; aunque no todas. Pero desde luego, con esas formas y ese discurso, el dirigente socialista se rebaja a categoría de vuvuzela política local, y le quita a uno las ganas de desgranar el trigo de la paja. ¿No creen ustedes que el ciudadano que escuche o lea lo dicho por Tierraseca se quedará con el grueso exabrupto, y no pensará en si tiene mucha o poca razón en sus tesis?
Me van a reprochar ustedes que elogio mucho a Maxi. A lo mejor tienen razón, pero es que cada día me parece que hace mejor oposición, y que es mejor concejal. Hace apenas una semana, el único edil de IU hizo también su propio balance de estos tres años de legislatura romanesca. Y no fue menos duro de lo que ha sido ahora Tierraseca con el Equipo de Gobierno. Qué va. Posiblemente, lo fue mucho más. Maximiliano habló de un Equipo de Gobierno "irregular, incompetente, descontrolado, amiguista y opaco”. Son palabras duras, pero no son improperios como "parásito político", "caradura", "cantamañanas" y "llorón de tres al cuarto"; que es lo que acaba de soltar por su boca el secretario de Organización del PSOE. En fin: Que a Maxi, para ser contundente, no le hizo falta desatarse. Les invito a comprobarlo.
Por lo demás, pueden ponerse IU y PSOE como quieran, pero cada vez tengo más claro que Román tiene la legislatura prácticamente cerrada y la reelección asegurada. En líneas generales, los cuatro años del PP se resumen en que los impuestos han subido moderadamente (no los ha bajado, como prometió, pero tampoco los ha incrementado excesivamente); las arcas del Ayuntamiento están saneadas y en buen estado; y encima ha podido acometer buena parte de sus proyectos de inversión gracias al Plan E, al que sigue denostando en público a pesar de que ha pagado muchas de sus obras estrella.
Por otro lado, eso, las obras, no le han dado quebraderos de cabeza a Román, porque de momento, y salvo alguna excepción como alguna pasarela que ya queda lejos en el tiempo, los plazos se han cumplido de manera muy razonable (Carnicero ha hecho un gran trabajo en este punto).
Finalmente, es obvio que Román juega el partido "en casa"; en una ciudad que, las cosas son como son, tiene una composición social claramente orientada al centro-derecha, y en la que el PP lleva siendo el partido más votado, logre o no mayoría suficiente, desde el lejano año 1991, que se dice pronto.
Vamos, que sin ser una legislatura brillante, Román no ha metido la pata demasiado. Además, su decisión más impopular, como fue la privatización del agua, la coló de rondón, y sin avisar, muy al principio de la legislatura, y tomando las cautelas suficientes para que el incremento del recibo no se produzca en los primeros años.
En fin, que el alcalde, a mi juicio, lo tiene bastante fácil... aunque nunca se sabe. Y digo que nunca se sabe, porque la persistencia en las meteduras de pata (como esta última de contratar a unos abogados imputados en un caso de corrupción, que a quien se le ocurre) podrían poner en entredicho la que parece una victoria segura. Así, unos cuantos contenedores de ropa inoportunamente descubiertos como un chanchullo; una sentencia desfavorable en el pleito de la privatización, o un nuevo escándalo con los técnicos municipales y sus incompatibilidades, podrían darle algún problema en estos últimos 12 meses. No parece probable, pero habrá que estar atentos.